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LONDRES, Inglaterra, ene. 18, 2005.- Veintidós fotografías salieron a la luz durante la apertura este martes del juicio en la ciudad alemana de Osnabrück contra tres soldados británicos acusados de malos tratos en Irak.
La BBC divulgó una serie de fotografías en las que civiles iraquíes son sometidos a vejaciones por parte de soldados británicos, en un episodio más de los malos tratos cometidos por las tropas aliadas presentes en ese país.
En una de ellas, dos iraquíes desnudos aparecen simulando sexo anal con sus pulgares hacia arriba de cara a la cámara, mientras que en otra, otros dos civiles hacen ver que practican sexo oral.
Su difusión a través de la BBC obligó al jefe del Estado Mayor británico, el general Michael Jackson, a comparecer en público para condenar "todo tipo de malos tratos".
El general rechazó sin embargo hacer comentarios sobre esas fotografías en particular "mientras dure el juicio" y expresó su total confianza en la justicia.
Defendió que el "número de investigaciones abiertas" sobre malos tratos es "muy pequeño", comparado con "los alrededor de 65 mil soldados que han servido en Irak desde el inicio de las operaciones militares".
Las fotografías aparecidas hoy fueron tomadas por las cámaras de cinco soldados británicos y descubiertas por un empleado de una tienda de revelados en Tamworth, centro de Inglaterra, después de que las depositara allí uno de ellos, según la agencia local británica.
SOLDADO SE DECLARA CULPABLE DE GOLPERA A PRESO
Tres soldados británicos comparecieron este lunes ante el tribunal marcial de Osnabrück, Alemania, forman parte del Real Regimiento de Fusileros, con base en ese país, y están acusados de forzar a prisioneros iraquíes a simular actos sexuales en Basora en mayo de 2003, entre otros delitos.
Al comenzar el juicio, el cabo primero Darren Larkin, de 30 años, se declaró culpable de agresión por golpear a uno de sus detenidos iraquíes, pero dijo avergonzarse de los hechos. Se declaró inocente de haber obligado a dos presos iraquíes a desvestirse frente a otros, que le merecieron una acusación de conducta indecente.
El cabo decidió admitir la acusación de agresión porque sabía que lo que hizo estuvo mal, dijo al tribunal su abogado William England. "Está avergonzado de este acto inaceptable y ciego... y de haber manchado de vergüenza a su orgulloso regimiento, a sí mismo y a su familia", dijo England.
El capitan Daniel Kenyon, de 33 años, y el cabo primero Mark Cooley, de 25, se declararon inocentes de todos los cargos.
Cooley está acusado de colocar a un cautivo iraquí con las manos atadas sobre el motor de un camión grúa y conducir el vehículo por varios lugares con el individuo allí, así como de simular que golpeaba y pateaba a un detenido mientras alguien más tomaba fotografías.
Kenyon, que es el acusado de mayor rango, debe responder al cargo de haber estado presente mientras varios reos iraquíes eran sometidos a maltratos, y de no haber informado a sus superiores acerca de lo que estaba ocurriendo en la penitenciaría.
También está acusado de haber sido cómplice en el caso de agresión del que Larkin se declaró culpable.
Fue la primera vez que los cargos se anunciaron oficialmente, y no se pudo determinar de inmediato qué posibles castigos enfrentarán los acusados.
Se dice que están expuestos a penas de prisión y a ser expulsados del Ejército tras el juicio, que se espera que concluya dentro de tres o cuatro semanas y que tiene lugar pocos días después de que un soldado estadounidense fuera condenado a diez años de cárcel por maltratar a prisioneros en la cárcel de Abu Ghraib, cerca de Bagdad.