WASHINGTON, Estados Unidos, ene. 22, 2005.- El presidente George W. Bush refrendó este sábado su compromiso de continuar la guerra contra el terrorismo en su segundo periodo e insistió en que la libertad de Estados Unidos depende cada vez más de la libertad en el extranjero. "Seguimos en una guerra que Estados Unidos continuará liderando, luchando contra terroristas en el extranjero para no tener que enfrentarlos aquí en casa", señaló Bush en su primer discurso radial sabatino después de su segunda toma de posesión.
"Nos esforzaremos por mantener las armas más peligrosas del mundo fuera de las manos de terroristas y tiranos. Y nuestra Nación apoyará a los pueblos de Afganistán e Irak a medida que construyen sociedades libres y democráticas en sus propios países", subrayó.
Bush, quien usó su discurso inaugural para declarar su oposición a las tiranías, insistió que la seguridad en casa cada vez más dependerá del éxito de la libertad en el extranjero.
"De modo que seguiremos promoviendo la libertad, la esperanza y la democracia en el gran Medio Oriente, y al hacerlo, derrotaremos a la desesperación, la falta de esperanza y los resentimientos que alimentan al terror", apuntó.
El mandatario estadounidense recordó que desde los ataques del 11 de septiembre, su administración ha capturado o dado muerte a terroristas por todo el mundo.
"Hemos tomado pasos sin precedentes para asegurar a nuestro territorio nacional contra ataques futuros. Y nuestras tropas han liberado de la opresión a millones de personas", destacó.
En materia interna, Bush destacó que gracias a políticas pro-crecimiento y al gran esfuerzo del pueblo estadounidense, superamos una recesión y creamos más de 2 millones de nuevos empleos sólo el año pasado.
Sus críticos argumentan sin embargo que la presidencia de Bush es la primera en más de 70 años en registrar una pérdida neta de empleos, a pesar de las ganancias del 2004.
Durante la presidencia de William Clinton, Estados Unidos experimentó una ganancia de unos 22 millones de puestos de ocupación.
En los primeros cuatro años de Bush se perdieron más de un millón, según cálculos independientes.
En su mensaje, el mandatario señaló que su gobierno continuará aportando normas elevadas y responsabilidad a las escuelas públicas.
"Transformaremos nuestros sistemas de retiro y atención de salud, reformaremos el sistema legal y simplificaremos el código tributario, de modo que todos los estadounidenses disfruten de la dignidad y de la independencia que se derivan del ser propietario", aseguró.
La agenda de prioridades del segundo mandato de Bush incluye, además de la reforma del seguro social, la del código fiscal y cambios en las leyes inmigratorias.