TIRANA, Albania, ene. 24, 2005.- Albania denunció al existencia de armas químicas heredadas de la época comunista, a organismos internacionales y considera que esa actitud muestra la voluntad del país de ingresar en la OTAN. Las autoridades albanesas confirmaron la existencia durante casi 30 años de armas químicas heredadas del régimen comunista y afirman que la reciente proclamación de su existencia a organismos internacionales así como la solicitud para su destrucción prueban la voluntad de ingresó a la Organizaciónd el Tratados del Atlántico Norte.
Según el viceministro albanés de Defensa, Besnik Bare, "no se trata de un hallazgo arqueológico, sino que esas armas han existido y han sido custodiadas con fanatismo incluso durante 1997, año de inestabilidad social y política y crítico para el Ejército albanés".
El alto cargo militar aseguró que el Gobierno albanés había informado de su existencia a algunos de los países de la OTAN antes de 2003, pero sólo el año pasado Albania hizo este hecho público en el marco de sus obligaciones como firmante en 1993 del Convenio sobre Armas Químicas de las Naciones Unidas.
"Con esto nos alineamos entre los diez primeros países que han declarado la posesión de armas químicas para que sean destruidas y enviamos un mensaje a nuestros vecinos a hacer lo mismo para borrar de los Balcanes el epíteto 'barril de pólvora'", afirmó Bare.
Se mostró firme al declarar que "las Fuerzas Armadas albanesas no disponen de otras armas de destrucción masiva, excepto las 16 toneladas de sustancias químicas declaradas".
Un equipo del Ministerio de Defensa albanés inspeccionó recientemente el lugar secreto donde están almacenadas las sustancias químicas, un edificio vigilado con cámaras y 30 soldados en una localidad ubicada a unos 30 kilómetros de Tirana.
Bare, uno de los integrantes del equipo, explicó que las sustancias químicas son semejantes a las utilizadas durante la II Guerra Mundial y que si rellenaran con ellas proyectiles provocarían quemaduras e intoxicaciones.
"Las sustancias químicas están almacenadas en recipientes metálicos que se pintan regularmente para protegerlos de la corrosión, y en los alrededores hay nidos de golondrinas que confirman un entorno no contaminado", confesó el viceministro.
Xhelo Rexhepi, ex funcionario del Ministerio de Defensa albanés, declaró hace poco al diario "Panorama" que el arsenal químico era parte de la ayuda solidaria llegada a Albania desde China en base a un acuerdo firmado a inicios de los setenta, años marcados por sólidas relaciones amistosas entre ambos países comunistas.
De las armas de destrucción masiva -biológica, nuclear y química- Albania disponía solo de estas últimas, sustancias tóxicas para uso bélico, porque el pequeño estado comunista sólo quería protegerse de una imaginaria agresión imperialista, añadió Rexhepi.
Las autoridades albanesas solicitaron la ayuda estadounidense a la hora de destruir el arsenal químico para proteger a la población y evitar cualquier tentativa de explotación por redes terroristas.
Estados Unidos ha donado 18,2 millones de dólares para neutralizar los citados agentes químicos. El proyecto, que concluirá en la primavera de 2007, es el primero de este tipo que el Gobierno estadounidense aplicará en un país fuera de la extinta Unión Soviética.