BAGDAD, Irak, ene. 25, 2005.- Poco importante considera el primer ministro interino iraquí Iyad Allawi fijar un calendario para la retirada de las tropas estadounidenses de este país, haciéndose eco de declaraciones similares hechas por el líder del principal bloque de candidatos a los comicios del domingo. Las palabras siguen sin despejar una de los interrogantes clave antes de las elecciones: Si el prometido primer paso hacia la democracia acelerará la retirada de las tropas de ocupación.
Por ahora, parece que la decisión depende de cuándo podrán las fuerzas estadounidenses entrenar a las tropas iraquíes para proteger su propio país.
En medio de señales de que Washington temen que el entrenamiento anda retrasado, Allawi dijo el martes que los iraquíes podrían tomar el control de Bagdad y otras ciudades importantes solamente "cuando alcancemos el decisivo punto de una fuerza bien entrenada".
"Al llegar a ese punto, podremos iniciar una disminución esencial de la presencia de tropas multinacionales", dijo.
Allawi no dio indicios de cuándo ese punto pudiera ser alcanzado, y se limitó a decir que "no fijaré fechas finales" para la retirada de las fuerzas internacionales "porque establece fechas definitivas sería fútil y peligroso".
Ha habido especulaciones de que quienquiera que asuma el poder tras las elecciones podría pedir al gobierno de George W. Bush que comience a negociar un calendario para la retirada de sus tropas.
Esa ha sido la demanda de los insurgentes sunnitas, así como de miembros del clero sunnita.
Allawi podría no seguir como primer ministro luego de las elecciones, por supuesto. Sin embargo, ninguna otra figura política importante en los comicios ha llamado públicamente a fijar una fecha.
El asunto es espinoso, pues aunque la mayoría de los iraquíes desean ver el fin de la ocupación extranjera, las principales figuras políticas saben que su propio futuro estaría en peligro si las nacientes fuerzas iraquíes no pueden proteger a un nuevo gobierno.
"Ningún iraquí desea fuerzas extranjeras en el país", dijo el líder del principal bloque de candidatos apoyados por los chiítas, Abdel-Aziz al-Hakim.
Pero solamente el gobierno electo puede decidir ese asunto, agregó.
"Este caso deberá ser discutido por el nuevo gobierno de forma objetiva", dijo al-Hakim. "Este debe determinar si habrá necesidad de fijar un calendario (para la retirada)".