CALIFORNIA, Estados Unidos, ene. 26, 2005.- Un tren de pasajeros se estrelló este miércoles contra una camioneta que había sido estacionada en la vía férrea por un suicida, descarrilándose y golpeando a otro tren de pasajeros, dijeron las autoridades. Diez personas murieron y más de cien resultaron heridas. El conductor de la camioneta cambió de parecer en cuanto a su intención de quitarse la vida y dejó el vehículo allí, dijo el director de la policía Randy Adams. El individuo será encausado por homicidio, agregó.
Al descarrilarse el primer tren antes del amanecer, golpeó a otro que venía en dirección contraria, dijeron las autoridades.
El jefe de policía de Los Ángeles, Lee Baca dijo que las autoridades estaban interrogando al conductor del vehículo y creen que éste lo estacionó intencionalmente en la vía.
"Todo este incidente fue causado por individuo demente que era suicida", dijo Adams en conferencia de prensa.
"Creo que su intención en ese momento era suicidarse pero cambió de opinión antes de que el tren embistiera al vehículo", agregó Adams. El hombre suicida, identificado como Juan Manuel Álvarez, de 26 años y de Compton, se quedó parado al lado de su vehículo cuando el tren llegó y chocó, dijo Adams.
Álvarez también había tratado de cortarse las venas, dijeron las autoridades.
EL PEOR ACCIDENTE FERROVIARIO
Fue el peor accidente ferroviario en Estados Unidos desde uno ocurrido el 15 de marzo de 1999, cuando un tren de Amtrak chocó contra un camión y descarriló cerca de Bourbonnais, Illinois, matando a 11 personas y dejando heridas a más de cien.
Las circunstancias exactas del accidente aún están siendo investigadas. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte estaba enviando investigadores al lugar.
Bomberos buscaron entre escombros retorcidos y trasladaron a pasajeros heridos de los trenes a un estacionamiento cercano. Más de cien personas fueron trasladadas a hospitales.
Un tren de pasajeros se dirigía de la estación Union Station de Los Ángeles al centro de Burbank, y el otro iba hacia Union Station de Moorpark, dijeron funcionarios de la empresa ferroviaria, Metrolink.
"Oí un ruido. Se hizo más y más fuerte", dijo la pasajera Diane Brady, de 56 años, de Simi Valley. "Y luego el tren se ladeó, todo el mundo gritaba y me sostuve de un poste ... por lo que pareció una semana y media. Fue una completa pesadilla".
Bajo una ligera lluvia, los bomberos llegaron con escaleras a las ventanas de un tren volteado sobre un costado.
Casi 300 bomberos trabajaban en la escena en el suburbio del norte de Los Ángeles, y 35 ambulancias trasladaban heridos a hospitales, dijeron funcionarios.
Pasajeros aturdidos, algunos cojeando, se reunieron en una tienda cercana, mientras los heridos yacían en colchonetas de colores colocadas en el estacionamiento: rojas para los heridos de gravedad, verdes para aquellos con lesiones menores.
Uno de los cadáveres fue identificado como el agente de policía James Tutino, con 23 años de servicio en el departamento de Baca.
Un vagón de uno de los trenes salió girando hacia atrás por la fuerza del choque, que ocurrió después de las 6 a.m. Estalló un pequeño incendió y una nube de humo emergía de los escombros.
Metrolink comenzó a prestar servicio en 1992 y opera siete líneas, parte de una red de transporte multimillonaria dirigida a reducir la contaminación y la congestión en el sur de California.