WASHINGTON, ene. 26, 2005.- El presidente George Bush reiteró la promesa de campaña, referente a la reforma migratoria, mencionó que será una de las prioridades durante su segundo mandato, aclarando su oposición a la amnistía “La reforma migratoria permitirá a inmigrantes cruzar legalmente por periodos hasta de 3 años, para trabajar en empleos que los norteamericanos no quieren, lo que permitirá fortalecer el control de la frontera, y erradicar a coyotes y traficantes”
George Bush señaló que hay formas humanas de manejar la inmigración. Destacó que los inmigrantes vienen en busca de dinero para mantener a sus familias, pero dijo que si buscan la residencia, deberán seguir el procedimiento normal, al igual que los demás esperan desde hace tiempo
A pesar de que la reforma migratoria aún no toma forma de iniciativa ante el Congreso, la oposición por parte de líderes republicanos radicales no desaparece
Un ejemplo de ello es el congresista republicano James Sessenbrenner, quien no detiene su intento de promover una ley que prohíba la expedición de licencias de manejo, a la vez de promover otros castigos a indocumentados
El presidente Bush indicó que trabajará con legisladores de ambos partidos para alcanzar este objetivo a la brevedad posible