CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, ene. 31, 2005.- El Papa Juan Pablo II trató de dejar en libertad el domingo a una paloma que simbolizaba la paz, soltándola desde su ventana frente a la Plaza de San Pedro, pero la paloma regresó y el Pontífice terminó riéndose del episodio con dos niños que lo acompañaban. La paloma blanca se hizo notar por su astucia, al final del rezo del angelus cuando dos niños que acompañan cada año al Papa al final del mes de enero, mes dedicado a la paz, la lanzaron al aire.
La paloma, al notar el frío intenso que había en la plaza de San Pedro, decidió aplazar su vuelta turística por el cielo de Roma y volvió de inmediato al estudio privado del Papa Juan Pablo II.
En medio de risas de los presentes, entre ellos muchos jóvenes de la acción católica, Juan Pablo II tomó la paloma que un colaborador suyo había traído de vuelta a la ventana mas famosa del mundo y visiblemente divertido y empeñado en dejarla en libertad, la ahuyentó para que se echara a volar.
La paloma de la paz sobrevoló rápidamente la plaza helada y como si nada volvió al balcón del Papa al que no le quedó mas que sonreír. El Papa, cuya voz sonó muy ronca antes de rezar el angelus, afirmo con evidentes dificultades respiratorias que la paz requiere de la educación desde la infancia y de un estilo de vida que venza la injusticia con la justicia, la venganza con el perdón y el odio con el amor.