'No hay razón para alarmarse': Vaticano



por: Agencia
Fuente: EFE




Parámetros cardiorrespiratorios del Papa se encuentran dentro de los límites de la normalidad, informa el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls






CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, feb. 2, 2005.- El estado de salud de Juan Pablo II evoluciona "con normalidad" y, aunque tiene algo de fiebre, no ha perdido en momento alguno el conocimiento e incluso esta mañana presidió una misa en la habitación que ocupa en el policlínico Gemelli de Roma, donde ingresó en la noche del martes.

Doce horas después de su hospitalización, aquejado de una laringotraqueítis aguda, asociada al proceso gripal que sufre desde hace tres días, el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, dijo hoy, miércoles, que los parámetros cardiorrespiratorios y metabólicos del Papa se encuentran dentro de la normalidad y quien reiteró que no "hay ninguna razón para alarmarse".

"Durante la noche pasada han proseguido las terapias de asistencia respiratoria que han permitido la estabilización del cuadro clínico. Los parámetros cardiorrespiratorios en el actual estado están dentro de los límites de la normalidad", informó Navarro Valls en un breve comunicado.

Asimismo, señaló que durante esta pasada noche, el anciano Pontífice, de 84 años, "ha reposado durante algunas horas".

El español Navarro Valls, que lleva al lado del Papa 20 años, aseguró, a preguntas de la prensa, que Juan Pablo II no ha perdido en ningún momento el conocimiento y que no existe riesgo de que tenga que ser sometido a una traqueotomía.

"No, por caridad", dijo Navarro cuando la excluyó.

Reiteró el diagnóstico ya anunciado anoche (laringotraqueítis aguda, asociada al proceso gripal que sufre desde hace tres días, que le provocó una crisis de laringoespasmo) y precisó que en las últimas horas el Obispo de Roma sólo tenía algunas décimas de fiebre.

El Pontífice, según su portavoz, esta mañana incluso presidió desde su cama una misa oficiada por su secretario particular, el arzobispo Estanislao Dziwisz, y en la que también participó su otro secretario, Mieczyslaw Mokrzycki.

En este periodo de convalecencia, el Papa está siendo atendido por el equipo médico del doctor Rodolfo Proietti, director del departamento de urgencia del Policlínico Gemelli.

EL HOSPITAL, SU “TERCERA CASA”

Juan Pablo II fue ingresado a las 22.50 hora local (21.50 GMT) del martes en el policlínico Gemelli, hospital que considera su tercera casa, después del Vaticano y la residencia de verano de Castel Gandolfo, ya que ha pasado por este centro sanitario en ocho ocasiones.

Nada más ingresar fue sometido a diferentes pruebas, que consistieron en radiografías y análisis, que dieron, según fuentes sanitarias, un resultado tranquilizador.

Navarro aseguró hoy que no le fue practicado, como se dijo inicialmente, una TAC (Tomografía Axial Computerizada).

Juan Pablo II está hospitalizado en la décima planta del hospital, en una zona expresamente reservada para él, y en la que ya estuvo cuando fue operado tras el atentado sufrido en la Plaza de San Pedro, el 13 de mayo de 1981, y cuando fue intervenido de un tumor benigno en el colon en 1992.

Un año después, una caída le produjo una luxación en el hombro derecho con fractura de la glena, y tuvo que volver a pasar por el quirófano del Gemelli, al que retornó en 1994 cuando se fracturó el fémur derecho en otra caída, al resbalar cuando salía de la bañera de su apartamento privado.

Preguntado sobre si tan graves eran las condiciones del Papa como para tener que ingresarle de urgencia en la noche de ayer, Navarro Valls dijo que eran "lo suficiente" como para que su médico, Renato Buzzonetto, decidiera el traslado.

Nada más conocer la noticia, decenas de periodistas y centenares de cámaras de televisiones de todo el mundo se congregaron en la plazoleta delantera del hospital, donde se ha desplegado un fuerte control policial.

La policía vaticana, por su parte, vigila el apartamento que ocupa el Papa, al que se accede por un ascensor directo. La zona incluye dos habitaciones, una pequeña capilla, una enfermería, una pequeña cocina y otras dependencias para su secretario personal y las monjas que lo cuidan.

Para interesarse por la salud del Pontífice ya acudieron hoy al Gemelli el alcalde de Roma, Walter Veltroni, y el Prefecto (Gobernador Civil), Achille Serra.

El presidente de la República Italiana, Carlo Azeglio Ciampi, habló por teléfono con el secretario particular del Papa para interesarse por la salud de Juan Pablo II y desearle una rápida recuperación.

El rabino jefe de la Comunidad Judía de Roma, Riccardo Di Segni, también expresó hoy su solidaridad y aseguró sus oraciones por la rápida mejoría.

En todas las iglesias de Roma, comenzando por San Pedro del Vaticano, se rezó hoy por la salud del Jefe de la Iglesia Católica.


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