LIMA, Perú, feb. 2 2005.- El principal testigo en el juicio que enfrentan el ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos y el empresario Fernando Zevallos por narcotráfico, fue asesinado a balazos en la cárcel donde se encontraba recluido, se informó el miércoles. Se trata del ex narcotraficante José María Aguilar, alias "Shushupe", quien acusó a Montesinos y a Zevallos, fundador de la desaparecida aerolínea peruana Aero Continente, de estar involucrados en el negocio del tráfico de drogas, y se había convertido en uno de los principales colaboradores de la justicia en los casos de narcotráfico.
El hecho ocurrió el martes en el penal de la ciudad selvática de Pucallpa, donde Aguilar purgaba condena.
Su asesino, un preso condenado por homicidio, fue a buscarlo y le descerrajó dos tiros en el rostro, según un comunicado del Instituto Nacional Penitenciario (INPE).
El director del INPE, Wilfredo Pedraza, dijo el miércoles que una primera hipótesis sería que la muerte del interno José María Aguilar no fue consecuencia de una riña entre internos.
"Fue un acto planificado, organizado desde fuera, premeditado y ejecutado por una persona que tenía ya un antecedente de un asesinato por encargo. El asesinato de Aguilar fue planificado a pedido de terceros (cuya identidad) la investigación policial tendrá que establecer", declaró a la prensa en Pucallpa.
Las primeras sospechas sobre la autoría intelectual del asesinato de Aguilar apuntaban a Fernando Zevallos, alrededor de quien existen historias que investiga la justicia peruana sobre rivalidad entre narcotraficantes, asesinatos pagados, y amenazas a testigos que han osado acusarlo.
"Sería muy bruto para hacer eso", dijo Zevallos sobre el asesinato de Aguilar, en una entrevista que concedió al programa "Hoy con Hildebrandt" de Canal 2.
"No tengo nada que ver en este caso, soy un empresario, no soy un criminal. No soy narcotraficante", aseveró quien fue incluido el año pasado por los Estados Unidos en una lista de los principales narcotraficantes y criminales del mundo.
La congresista Anel Townsend esbozó, por su parte, otra hipótesis, que el autor intelectual del asesinato de Aguilar podría ser Montesinos, para desaparecer la posibilidad de ser hallado culpable del delito de narcotráfico, uno de los más fuertes cargos que enfrenta y que podría llevarlo a prisión de por vida.
Townsend, quien fue coordinadora del grupo parlamentario que investigó los vínculos de Montesinos con el narco, dijo que Aguilar fue la primera persona que denunció al ex asesor de inteligencia por ese delito.
Montesinos, que se encuentra recluido en la Base Naval del Callao desde el 2001, es procesado por decenas de delitos entre corrupción de funcionarios, enriquecimiento ilícito, tráfico de armas, asesinato, y otros.