Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II LONDRES, Inglaterra, feb. 3, 2005.- Siete soldados británicos serán sometidos a una corte marcial por la muerte de un civil iraquí en mayo de 2003, anunció hoy el fiscal general del Reino Unido, Peter Goldsmith.
Los siete soldados, que pertenecen al Tercer Batallón del Regimiento de Paracaidistas, serán juzgados por asesinato y también por un cargo de desórdenes.
El caso se remite a la muerte de un civil iraquí, Nadhem Abdullah, en un incidente ocurrido en una carretera de Al U'Zayra, al sur de Irak, el 11 de mayo de 2003.
Al parecer, la muerte de Abdullah se produjo tras una persecución al vehículo en que viajaba, cerca de un puesto de control de Basora, donde está estacionado el grueso de las tropas británicas.
En una declaración escrita, lord Goldsmith dijo que tres de los soldados son: el cabo Scott Evans, el soldado William Nerney y Daniel Harding, actualmente civil, mientras que no identificó de momento a los cuatro restantes ni puso fecha a la corte marcial.
En junio pasado, el secretario de Estado de Defensa, Adam Ingram, dijo que el caso de Nadhem Abdullah era uno de los 37 que investigaba su departamento en relación con civiles iraquíes fallecidos en distintos incidentes, pero no dio detalles más allá de que había muerto en una "operación".
Tres soldados británicos están siendo juzgados por un tribunal militar en la base alemana de Osnabrück (oeste) por malos tratos a iraquíes semejantes a los cometidos por tropas estadounidenses en la cárcel iraquí de Abu Ghraib.
Testigos que han prestado su testimonio a lo largo del juicio, señalaron que los soldados británicos recibieron en mayo de 2003, tras el fin oficial de la guerra de Irak, la orden de tratar con mano dura a iraquíes sospechosos de actividades ilegales.
El proceso de Osnabrück es el primero de carácter público contra miembros del Ejército británico.