WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 3, 2005.- El Gobierno de Estados Unidos solicita a tribunal federal que le permita apelar inmediatamente la decisión de declarar inconstitucional el proceso de audiencias establecido para los detenidos en Guantánamo. La juez federal Joyce Hens Green dio el lunes pasado en un dictamen la razón a 54 presos de esa base militar estadounidense en Cuba que solicitaron un proceso legal que respete sus derechos fundamentales para recurrir su encarcelación indefinida y sin cargos.
No obstante, otro juez, Richard Leon, había emitido una decisión a favor del Gobierno en dos casos.
Normalmente, el Gobierno de EU debe esperar a la resolución final de los casos para apelar, pero solicitó que se le permita recurrir inmediatamente la orden de Green al Tribunal de Apelaciones porque seguir con el proceso pone en peligro la Seguridad Nacional.
El Gobierno teme que se ordene entregar a los detenidos documentos secretos, incluyendo informes sobre supuestas torturas.
Sea cual sea, la decisión del Tribunal de Apelaciones, se espera que la parte perdedora apele a la Corte Suprema que emitirá la última palabra sobre el caso.
En su decisión del lunes, Green declaró inconstitucionales las juntas militares establecidas por el Pentágono para determinar si los presuntos miembros de Al Qaeda y el Talibán detenidos en Guantánamo son o no "combatientes enemigos".
La juez afirmó que en ellas los detenidos no tienen oportunidad justa de defenderse, ya que no pueden refutar información secreta y que las confesiones que algunos de ellos hicieron presuntamente se realizaron tras ser torturados.
La guerra contra el terrorismo "no puede invalidar la existencia de los derechos fundamentales, por los que la gente de este país han luchado y muerto durante más de 200 años", señaló Green en su decisión.