Busca Bush apoyo para privatizar Seguro Social



por: Agencia
Fuente: AP




Bush inicia gira por Dakota del Norte, Montana, Arkansas y Florida en busca de apoyo a reforma al Seguro Social; llama al Congreso a buscar soluciones






DAKOTA DEL NORTE, Estados Unidos, feb. 3, 2005.- El presidente George W. Bush, que enfrenta una dura oposición, comenzó a buscar apoyo a su plan de renovar el plan del Seguro Social mientras una gira que realiza por el país, y reconoció que no todos los legisladores consideraban que el programa enfrenta problemas serios.

"Las matemáticas no nos salen", insistió Bush, al señalar que los beneficios para el retiro contemplados en el seguro social pagarán más dinero que el que se tiene a principios del año 2018, y "para el 2042, habrá desaparecido", añadió.

Ese el año en el cual el sistema podrá cubrir apenas el 73% de los beneficios a quienes se les adeude a menos que el plan sea modificado, de acuerdo con tesoreros del Seguro Social.

Horas antes, Bush instó al Congreso a "dejar de lado la actitud partidista y concentrarse en salvar el Seguro Social", impulsando su propuesta de modificar el sistema de pensiones que según él está al borde de la bancarrota, y reemplazarlo con cuentas personales a base de inversiones privadas.

Bush inició este jueves una gira por Dakota del Norte, Montana, Arkansas y Florida para impulsar las políticas que esbozó en su mensaje de estado de la nación, principalmente la propuesta de privatizar el sistema de pensiones.

En un discurso pronunciado en Fargo, Dakota del Norte, Bush observó que los demócratas abuchearon su afirmación de que para salvar el Seguro Social se requieren mayores impuestos, reducciones en los beneficios o grandes préstamos a menos que se haga algo para mejorar sus finanzas.

"Algunos de ellos (los legisladores) no vieron el problema", dijo el presidente en su primera escala de un viaje de dos días por cinco estados para promover su programa. Cada estado de la gira está representado en el Senado por lo menos por un legislador demócrata.

"Yo espero del Congreso que cuando vea un problema, le busque soluciones", dijo Bush. "En otras palabras, que no vamos a hacer política con esta cuestión. Vamos a decirles: si ustedes tienen una idea, preséntenla. Porque ahora es el momento de dejar las actitudes partidarias de lado y concentrarse en salvar el Seguro Social para los trabajadores jóvenes".

Bush llegó en el avión presidencial acompañado por varios congresistas, entre ellos el senador demócrata Kent Conrad, quien es de Dakota del Norte.

"Bush nos dice que debemos sacar más fondos del Seguro Social para abrir cuentas privadas y pedir fondos prestados", dijo Conrad. "Creo simplemente que eso es insensato".

Después de Dakota del Sur, Bush visitará Montana, Arkansas y la Florida para impulsar las políticas que esbozó en su mensaje de estado de la nación, principalmente la propuesta de privatizar el sistema de pensiones.

"Tenemos que dar al Seguro Social una solidez permanente, no podemos dejar esa tarea para después", dijo Bush la noche del miércoles al Congreso en su discurso acerca del Estado de la Nación, en una frase que fue recibida con aplausos de los republicanos y abucheos de los demócratas presentes.

Ante la falta de seguridad de que el plan sea aprobado por el Congreso, el presidente decidió agregar a su discurso una campaña de dos días por cuatro estados de la unión. Cada uno de esos estados cuenta por lo menos con un senador demócrata que el gobierno confía en poder ganarse para su proyecto de privatizar el Seguro Social.

Varios políticos demócratas estiman que el programa de Bush podría reducir en un 40% los beneficios garantizados por el gobierno a los jóvenes estadounidenses.

Bush no ofreció información alguna acerca de ese cálculo en su discurso de la noche del miércoles, en que describió sus planes a grandes rasgos.

Sin embargo, insistió en que no aceptará aumentos en el impuesto por ingresos laborales y desea cláusulas que garanticen que, una vez que se retiren, los estadounidenses de escasos recursos quedarán por encima de la clasificación de pobres.

"Debemos garantizar que no haya cambio alguno" en los beneficios que reciben o se ha prometido a los norteamericanos de 55 años de edad o más, dijo el mandatario. La frase estuvo destinada a evitar que los ciudadanos estadounidenses de edad avanzada se opongan al plan.

Los demócratas criticaron enérgicamente el discurso de 53 minutos apenas el mandatario terminó de pronunciarlo.

"Hay mucho que podemos hacer por mejorar la seguridad de la jubilación de los estadounidenses", dijo el dirigente de la bancada demócrata en el Senado, Harry Reid, encargado de la respuesta formal de su partido. "Pero es un error reemplazar el beneficio garantizado que los norteamericanos han ganado (hasta ahora), con una rebaja garantizada del 40% o más".


... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail