NUEVA YORK, Estados Unidos, feb. 4, 2005.- Una jueza de la Corte Suprema de Justicia de Nueva York levantó este viernes la prohibición para que parejas del mismo sexo se casen por considerar que viola las libertades básicas garantizadas por la Constitución del estado y de Estados Unidos. La jueza Doris Ling-Cohan emitió la sentencia en relación a la demanda interpuesta por el grupo Lambda Legal Defense Fund, en nombre de cinco parejas homosexuales a las que el año pasado se les negó permiso para contraer matrimonio.
"Es un fallo histórico por conceder a todos los neoyorquinos la igualdad garantizada en la Constitución del estado", declaró Susan Sommer, la abogada de los demandantes.
Las parejas, algunas de las cuales viven juntas desde hace 23 años, alegaron en su discusión que se les habían negado los derechos y la protección legal que tienen los heterosexuales.
"Esta discriminación contra los homosexuales que prevalece en otros lugares no puede ser una justificación para que se mantenga en la legislación matrimonial de este estado", escribió Ling-Cohan en su dictamen de 62 páginas.
Massachussets es el único de los 50 estados de Estados Unidos que reconoce actualmente el matrimonio entre parejas homosexuales.
La magistrada agregó que "bajo la Constitución federal y la del estado de Nueva York, no existe ninguna duda respeto al derecho a la libertad y el derecho concomitante a la privacidad, que se extienden a la protección del matrimonio".
La decisión judicial supone una victoria para los grupos defensores de los derechos de los homosexuales, pese a que está pendiente de la revisión que realizan las autoridades locales.
"Estamos revisando la decisión cuidadosamente y considerando nuevas opciones", anotó el fiscal de la ciudad, Michael Cardozo.
El fallo también implica un revés para los grupos ultraconservadores cristianos que promovieron la adopción de una enmienda constitucional para bloquear este tipo de matrimonios.
La jueza reconoció que el fallo puede ser "doloroso" para los que tienen firmes convicciones religiosas, pero indicó que dar a las parejas del mismo sexo el derecho a casarse no tiene porque afectarles.
"Tales consideraciones religiosas no pueden servir de base legal para recortar los derechos constitucionales de los demandantes", señaló Ling-Cohan.
Por otro lado, el senador demócrata Rubén Diaz, presidente de la organización de ministros hispanos, dijo que se propone apelar la decisión, junto con el grupo legal Liberty Council, por considerar que "los jueces están asumiendo funciones de legisladores".
Díaz presentó una demanda en contra del uso de fondos públicos para una escuela en Manhattan para estudiantes homosexuales, cuyo fallo judicial aún está pendiente.