ROMA, Italia, feb. 5, 2005.- El Papa Juan Pablo II ofrecerá su tradicional bendición dominical desde el hospital donde está internado por una gripe y problemas respiratorios, pero uno de sus ayudantes leerá en voz alta la plegaria semanal del Angelus, anunció el sábado el Vaticano. El pontífice de 84 años bendecirá a los feligreses desde su habitación del hospital Policlínico Gemelli de Roma, dijo la Santa Sede.
El Vaticano indicó que planeaba televisar los servicios religiosos del sábado, pero aún trabajaba con los detalles.
La bendición consiste en sólo unas pocas palabras en latín, generalmente: "Dios todopoderoso bendiga al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo". Por lejos representa menos peso para el Papa que leer toda la plegaria.
El Vaticano también dijo que el cardenal James Stafford, de Estados Unidos, presidirá en nombre del Papa el servicio religioso del Miércoles de Ceniza en la Basílica de San Pedro.
El servicio había sido planeado antes de que el Pontífice se enfermara.
La cuarta noche de Juan Pablo II en el hospital fue tranquila, informó la radio del Vaticano el sábado.
Unos 100 líderes de distintas ramas cristianas se reunieron el sábado en la capilla del hospital para rezar por la recuperación del Papa. Los clérigos, entre ellos obispos católicos, y sacerdotes ortodoxos y luteranos, se encontraban en Roma para el 37mo aniversario de una organización de ayuda humanitaria católica.
"El Papa está contento por la plegaria. El Papa está mejorando, está feliz. Esperamos que pueda regresar pronto para retomar nuevamente sus actividades normales", declaró el obispo italiano Vincenzo Paglia, que le entregó personalmente una nota de buenos deseos al Papa en su habitación, junto con otros obispos.
El viernes, el Vaticano dijo que la gripe y los problemas respiratorios del Papa estaban mejorando, e informó que estaba comiendo nuevamente. Sin embargo, no aclaró cuándo podría abandonar el hospital o reanudar sus actividades regulares.
El último parte médico oficial de la Santa Sede dijo que la salud del Papa se había estabilizado y respiraba mejor. Aportó pocos detalles sobre la gripe y los problemas respiratorios que provocaron la hospitalización urgente del pontífice el martes por la noche.
Por lo general el Papa se dirige a la multitud los domingos desde una ventana que mira hacia la Plaza de San Pedro. La diócesis de Roma le ha pedido a los feligreses que de todos modos concurran el domingo a la plaza ya que la plegaria del Angelus podría ser transmitida en una pantalla gigante.
La edad y el hecho de que el Papa padece el mal de Parkinson hacen más peligrosa a su gripe, y los médicos observan de cerca si se registran complicaciones.