WASHINGTON, Estatados Unidos, feb. 6, 2005.- El Gobierno de los Estados Unidos, pidió a Irán no intervenir en Irak, y la suspensión definitiva de su programa nuclear militar. "Los iraquíes han visto durante años a los iraníes crear y operar una teocracia que ha sido un fracaso estrepitoso", declaró Dick Cheney, vicepresidente estadounidense, a la cadena de televisión Fox.
Respecto a la cuestión del programa nuclear iraní, Cheney trató de mostrarse flexible, al señalar la disposición de Washington de apoyar la iniciativa europea, para intentar cerrar un acuerdo definitivo con Irán sobre el final del programa de enriquecimiento de uranio.
Cheney no dejó de recalcar que "no hemos eliminado ninguna alternativa", acerca de una hipotética acción militar para desmantelar instalaciones nucleares iraníes. Las autoridades iraníes "saben muy bien que no queremos que tengan armas nucleares", recalcó.
En caso negativo, Teherán sería enviado al Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) y se expondría a sanciones de la ONU.
Por su parte, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, calificó de "ficción" las informaciones acerca de que altos cargos del Pentágono consideran que la mejor solución para el programa nuclear iraní sería un ataque limitado contra algunas instalaciones.
En entrevista con la cadena ABC, Rumsfeld dijo que la actuación de Irán y Siria en apoyo de la insurgencia de Irak, es uno de los factores que hacen difícil saber cuándo las tropas estadounidenses podrán dejar el territorio iraquí. "No sabemos cuál va a ser la conducta de Irán y Siria. No sabemos hasta qué punto van a ser o no una ayuda"
Estados Unidos ha acusado en los últimos meses a Siria e Irán de apoyar a diferentes ramas de la insurgencia iraquí.