Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II COLOMBO, Sri Lanka, feb. 14, 2005.- Tras siete semanas de separación, la única pareja que insistía en reclamar al "Bebé 81", que sobrevivió milagrosamente a los tsunamis de diciembre en Sri Lanka, podrán recuperar a su hijo Abhilasha, posiblemente el próximo miércoles, al demostrar las pruebas de ADN que son sus verdaderos padres.
Este lunes, un funcionario del juzgado encargado del caso, Mohamed Nazir, declaró a los periodistas que se ha confirmado que el bebé es de esa pareja, Junitha y Murugupillai Jayarajah, la única que mantuvo su reclamación de las nueve que en principio solicitaron al niño.
Los padres y el personal del hospital encargado de la custodia del “Bebé 81”, denominado así por el número con que fue registrado en el centro cuando ingresó, serán convocados el miércoles ante el juez de la localidad de Kalmuni, 300 kilómetros al este de Colombo, para entregar al niño y concluir el caso, dijo el funcionario.
Pese a que las otras ocho parejas nunca llegaron a hacer formalmente la reclamación del bebé ante las autoridades, el juez de la localidad de Kalmuni, M.P. Mohideen, ordenó las pruebas genéticas para evitar este tipo de incidentes en el futuro.
El niño fue encontrado ileso sobre un montón de escombros dejados por las olas gigantes que arrasaron gran parte de las costas de Sri Lanka debido a los maremotos que afectaron al océano Índico el 26 de diciembre del pasado año.
Ingresado en el hospital de Kalmuni como "Bebé 81", nueve parejas de la zona lo reclamaron como propio, pero sólo los Jayarajah han mantenido ante los tribunales que era su hijo Abhilasha, nacido el 19 de octubre del año pasado.
En medio de una gran expectación, con numerosos informadores y curiosos, el bebé llegó el miércoles pasado al Centro de Diagnóstico Genético de Colombo, atendido por tres enfermeras y acompañado por un abogado, un agente judicial y una escolta policial, tras un viaje de 9 horas desde Kalmuni.
Junitha, la madre, y su marido, Murugupillai, que estaban en la entrada del Centro, empezaron a llorar al oír el llanto del bebé, que se despertó después del viaje debido al ruido causado por los informadores y los curiosos en el momento en que llegó.
HORAS DE ESPERA
Los resultados de las pruebas estaban listos el sábado y fueron inmediatamente remitidos al tribunal de Kalmuni, para que el juez adoptase su decisión definitiva.
El pasado 2 de febrero, Junitha y Murugupillai fueron detenidos al provocar un altercado en el que trataron de llevarse al bebé del hospital.
La pareja, junto con un grupo de vecinos de Kalmuni que les apoyaba, intentaron arrebatar violentamente al bebé a los médicos y enfermeras que lo cuidaban, horas después de que el juez Mohideen ordenara las pruebas de ADN.
Antes de eso, el mismo día, la pareja protagonizó un primer incidente al prorrumpir en gritos y lloros en el juzgado, cuando el magistrado decidió que el niño permaneciera en custodia en el hospital hasta que se conocieran los resultados de los análisis.
"Junitha y su esposo amenazaron en el tribunal con suicidarse si el juez no les dejaba llevarse hoy (el 2 de febrero) al bebé, lo que produjo gran confusión en el corte, sin que Mohideen cambiara su decisión", dijo entonces el portavoz del hospital.
El juez ha permitido todo este tiempo que los padres pudieran ver al niño cuantas veces quisieran en el centro sanitario, bajo vigilancia policial para evitar más incidentes.
Cerca de 39 mil personas resultaron muertas y unas 6 mil siguen desaparecidas en Sri Lanka debido a las olas gigantes que asolaron gran parte de las costas de la isla tras los maremotos ocurridos el pasado 26 de diciembre en el océano Indico.
El pasado 3 de febrero, el comisario de Protección de la Infancia de Sri Lanka, Sarnath Abeygunawardena, informó de que las autoridades han localizado a 995 niños que perdieron a ambos padres en los "tsunamis", mientras que son otros 3 mil 409 los que quedaron huérfanos de uno de sus progenitores.