Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II ROMA, Italia, feb. 16, 2005.- El Parlamento italiano aprobó este miércoles la prolongación de la misión militar en Irak, con el voto favorable de la mayoría gubernamental y el pronunciamiento en contra de la oposición de centroizquierda que lidera Romano Prodi.
La votación se llevó a cabo mientras se emitía por televisión un video con un desesperado llamamiento de la periodista secuestrada Giuliana Sgrena, en el que pide el retiro de las tropas italianas, integradas por unos 3 mil soldados.
La mayoría gubernamental del primer ministro, Silvio Berlusconi, sacó adelante la iniciativa en el Senado con 141 votos a favor, frente a los 112 en contra de la oposición, que se mantuvo unida, pese a las discrepancias que existen en su seno.
En una asamblea previa para debatir su voto, el presidente de la centrista Margarita y rival de Berlusconi en las elecciones de 2000, Francesco Rutelli, y otros 31 parlamentarios se mostraron partidarios de la abstención.
Estas discrepancias las ha usado la alianza conservadora para atacar a sus adversarios y, en particular, a Romano Prodi, al que acusan de haberse dejado llevar por el dirigente más radical de la oposición, el comunista Fausto Bertionotti, y, al tiempo, no pedir abiertamente el retiro de las tropas.
Quien sí ha solicitado, además con gran dramatismo, ese repliegue, ha sido la periodista del diario de izquierdas "Il Manifesto" Giuliana Sgrena, en un video grabado en su cautiverio en Irak, del que hoy se cumplen 13 días.
La reportera, que llegó a Bagdad a finales de enero para informar sobre las elecciones que se celebraron el 30 de ese mes en el país, reitera en su aparición en el video, difundido sin pausa por todas las cadenas de televisión del país, que se presione al gobierno italiano para que retire el contingente militar en Irak.
El ministro de Exteriores italiano, Gianfranco Fini, manifestó que el gobierno no cambiará de estrategia y pidió unidad para afrontar la liberación de Giuliana Sgrena.
Fini dijo que el Ejecutivo "continuará haciendo todo lo que esté en su poder para obtener la liberación de la rehén sin cambiar la estrategia política, diplomática y de servicios secretos llevada hasta ahora".