Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II PUERTO ESPAÑA, Trinidad, feb. 17, 2005.- Estados Unidos sospecha que existe un fuerte vínculo entre la guerrilla colombiana FARC y partidos de izquierda de Paraguay, según se desprende de la trascripción de los mensajes de correo electrónico entre los secuestradores de la hija del ex presidente paraguayo Raúl Cubas y miembros de ese grupo armado.
Osmar Martínez, uno de los líderes del partido de izquierda Patria Libre de Paraguay involucrado por ese país en el secuestro y asesinato de la hija de Cubas habría mantenido un contacto fluido por correo electrónico con Rodrigo Granda, "canciller" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, según investigadores paraguayos.
En los mensajes que Paraguay remitió al gobierno estadounidense, Martínez sostiene que "el campo se está incendiando y más que nunca necesitamos seguir tu ejemplo", según la traducción de la versión original en inglés.
"Esto implica que la izquierda en Paraguay podría emular la insurgencia de las FARC en Colombia", añade el documento oficial que entregó a la AP un funcionario estadounidense que se encuentra en Trinidad con motivo de la Conferencia sobre Terrorismo de la OEA.
El documento a su vez cita a Martínez, que pregunta a Granda "si existe la posibilidad de que los agricultores, una vez terminada la cosecha, puedan trasladarse a la chacra grande para el curso de agronomía" lo que fue interpretado por Estados Unidos como "un pedido de entrenamiento adicional de las FARC en Colombia para los miembros del partido Patria Libre involucrados en el secuestro" de Cecilia Cubas.
"La información que ha divulgado Paraguay (sobre la participación de las FARC en el secuestro de Cubas) parece sustancial, y ciertamente apoyamos al gobierno de Paraguay en cuanto a su preocupación por el impacto de las FARC sobre la seguridad nacional", dijo a la AP el subsecretario de Seguridad Interior estadounidense Asa Hutchinson.
El fiscal general de Paraguay, Oscar Latorre, proporcionó el jueves las presuntas evidencias de que Martínez estuvo asesorado por Granda y que, probablemente, militantes de Patria Libre eran entrenados en Colombia.
Martínez, detenido en enero y procesado como principal responsable del secuestro, habilitó una cuenta de correo electrónico musguero@hotmail.com y Granda tenía el suyo trotador505@hotmail.com.
Para negociar con la familia Cubas, los delincuentes habilitaron la cuenta cantagrillo@yahoo.com.ar a la que podrían ingresar tanto Granda como Martínez y los padres de la víctima.
Cecilia Cubas fue capturada el 21 de septiembre de 2004. El 12 de noviembre sus padres pagaron un rescate de 800 mil dólares. Unos cuatro días después, los delincuentes informaron que recibían ese dinero como adelanto de los cinco millones de dólares que esperaban obtener para dejar en libertad a la víctima.
Como el ex presidente afirmó no poseer la cifra reclamada, los secuestradores escribieron: "Por su salud no se preocupe, la fruta (Cecilia) está bien, preocúpese de su vida".
El alias de la víctima era "fruta", por determinación de los marginales.
Más adelante, probablemente en diciembre, los captores escribieron en: "No creo que la fruta pueda aguantar más tiempo, recuerde que ya se está pudriendo".
El 26 de septiembre, cinco días después del secuestro de Cecilia Cubas, Martínez envió a Granda: "Reitero mi pedido, aquí ya se hizo la siembra (el secuestro, según Latorre) y no tenemos agrónomo para asesorar la producción".
El cuerpo de Cecilia Cubas fue hallado el pasado miércoles en una residencia en el pueblo Ñemby, a 15 kilómetros al sur de Asunción.
Granda fue arrestado en diciembre en Caracas en un controversial operativo. El gobierno venezolano sostuvo que militares locales detuvieron al rebelde para entregarlo a policías colombianos a cambio de una recompensa. Pero el gobierno colombiano aseguró que el guerrillero fue capturado en territorio nacional.
Latorre también denunció que "los investigadores del plagio accedieron a una información que revelaba la presencia en la zona de Caaguazú (a 200 kilómetros al este de la capital paraguaya) de un combatiente de las FARC, quien monitoreaba los detalles del plagio".