LONDRES, Inglaterra, feb. 18, 2005.- El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Ruud Lubbers, fue declarado culpable de acoso sexual tras una investigación oficial, reveló este viernes el diario británico The Independent. El rotativo divulgó un informe interno confidencia del ACNUR, según el cual el dirigente danés fue encontrado culpable de los delitos de acoso sexual e intimidación, lo que podría forzar su dimisión.
Agregó que el propio secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan, tras ser asesorado por los servicios internos legales, reprendió severamente a Lubbers pero sin llevar a cambo ninguna acción en su contra.
El informe de 15 páginas, elaborado por la oficina de servicios de control interno (OIOS) de la ONU, reveló que el máximo responsable del ANCUR fue culpable de acosar a una empleada de la agencia, lo que fue negado por Lubbers.
Según declaró la víctima, Lubbers la aferró por la cintura, la atrajo hasta él y presionó su entrepierna contra ella a la salida de una reunión en Ginebra el 18 de diciembre de 2003.
El informe del ACNUR, agregó el diario británico, indicó que Lubbers "provocó un no deseado contacto físico con una subordinada suya, miembro del personal de la organización".
El reporte añadió que de acuerdo con la investigación de la OIOS también fueron presentadas otras acusaciones contra Lubbers.
La oficina de control de la ONU afirmó también haber constatado que el dirigente abusó de su autoridad mediante "intensos, constantes e intimidatorios" intentos de influenciar la investigación.
Las declaraciones de las mujeres se realizaron de manera anónima ante el temor a posibles represalias y a la humillación pública, incluso una dijo haber sido invitada al domicilio de Lubbers para discutir con otros miembros del ACNUR cuestiones laborales.
El diario británico afirmó haber dado a Lubbers 24 horas para responder a una serie de cuestiones, a lo que el directivo contestó la noche del jueves que el informe sobre la investigación era confidencial y debía haber permanecido así.
Lubbers protestó contra el informe de la OIOS, ya que afirmó que hubo "un patrón de mala conducta" sin aportar pruebas para demostrarlo.
El dirigente del ACNUR fue primer ministro de Holanda de 1982 a 1994 y en ese cargo se ganó una impecable reputación como hombre de estado, político y economista.
Como máximo autoridad del ACNUR, Lubbers fue el responsable de administrar la ayuda a más de 17 millones de refugiados en el mundo.