BANDA ACHE, Indonesia, feb. 18, 2005.- Cientos de miles de sobrevivientes del tsunami en la provincia indonesia de Banda Ache necesitarán de alimentos durante varios meses y se espera que el desastre le cueste a la industria pesquera en la región cerca de 500 mil millones de dólares por concepto de pérdidas. Mientras tanto, arqueólogos en el sur de India han empezado a excavar las ruinas de una antigua ciudad escondida durante siglos hasta que fue revelada por el tsunami del 26 de diciembre, que dejó al menos 169 mil muertos en 11 naciones del Océano Indico.
Decenas de miles de personas continúan desaparecidas, aunque las autoridades dicen que es demasiado pronto como para agregarlas a las cifras de muertos.
Un vocero del Programa Mundial de Alimentos dijo que un análisis sobre los problemas de la provincia de Ache indicaba que unos 790 mil sobrevivientes continúan sin la capacidad de proporcionarse alimentos por sí mismos y requerirán raciones durante varios meses más.
"Nosotros no estamos interesados en crear dependencia y es por eso que trabajamos muy duro con nuestros socios para llegar a la gente que en verdad necesita alimentos", dijo el vocero Iñigo Álvarez durante una conferencia de prensa.
Fuentes de salubridad mencionaron que vacunan a cuantas personas pueden en Banda Ache ante un supuesto brote de paperas en los cercanos campamentos de refugiados.
También este viernes, la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas dijo que la industria pesquera registró pérdidas por el orden de 500 mil millones de dólares en la cuenca del Índico, que incluyen la destrucción de 111 mil barcos pesqueros, puertos dañados y empresas de acuicultura arrasadas.
Sin embargo, la FAO mencionó también que el desastre podría ofrecer oportunidades para reconstruir la industria con la idea de evitar previos errores, que han causado la sobreexplotación de varias zonas.
"No debemos de recrear uno de los principales problemas de la industria antes del tsunami: La sobrecapacidad de las pesquerías costeras", dijo Jeremy Turner, jefe del servicio de tecnologías de pesca de la FAO. "Para simplificar, eso significa demasiados botes, demasiada pesca".