ASUNCIÓN, Paraguay. feb. 18, 2005.- Millares de personas despidieron este viernes en la capital paraguaya los restos de Cecilia Cubas Gusinky, hija del ex presidente de Paraguay, Raúl Cubas, secuestrada en septiembre pasado en esta capital y que murió durante su cautiverio. Cecilia fue sepultada en el Cementerio Italiano de Asunción, luego de que el cortejo fúnebre recorrió más de un kilómetro entre una muchedumbre que la despidió con pañuelos blancos y gritos exigiendo justicia y la renuncia del presidente Nicanor Duarte.
"La experiencia que nos toca vivir debe ser un llamado ferviente para hallar la paz, la confianza y la seguridad para todos los paraguayos", dijo el ex presidente Cubas (1998-1999), al pedir a la sociedad que la muerte de su hija no sea un delito más.
Cubas señaló que "ya deberían terminar los enfrentamientos estériles, la violencia, las grandes diferencias entre actores sociales" en este país sudamericano.
La joven empresaria, que contaba con tan sólo 32 años, fue secuestrada el 21 de septiembre pasado en las inmediaciones de su casa y pese a que sus familiares pagaron un rescate de 800 mil dólares, sus captores que exigían un millón de dólares y no la liberaron.
El cadáver de la joven empresaria fue encontrado el pasado miércoles, enterrado en una casa de la localidad de Ñemby, a unos 20 kilómetros del sitio donde fue secuestrada por -según las autoridades- militantes del izquierdista partido Patria Libre.
Los manifestantes criticaron la labor policial y la actuación del gobierno en el esclarecimiento del caso, en el cual estaría involucrado el guerrillero Rodrigo Granda, miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Según las autoridades paraguayas, Granda -detenido en diciembre pasado en Venezuela- mantuvo contactos y asesoró a los paraguayos sindicados como autores morales y materiales del secuestro y asesinato de Cecilia Cubas.
La Fiscalía y la Policía de Paraguay señalan que las evidencias que tienen del caso apuntan hacia activistas del partido Patria Libre, algunos de ellos ya detenidos, como el considerado "cerebro" de los secuestradores, Osmar Martínez.
El izquierdista Partido de los Trabajadores acusó este viernes al "gobierno, empresarios de medios de comunicación y otras instituciones" de manipular la información sobre el caso Cubas para actuar contra las organizaciones sociales.
"Con hipócrita congoja y clasista indignación aprovechan para proseguir una abierta casa de brujas contra los luchadores sociales y políticos de la izquierda y buscan ajustar cuentas entre sus fracciones", señaló.
Tras negar que las organizaciones sociales y los partidos políticos de izquierda sean criminales, aseveró que "criminales son las políticas económicas y sociales del gobierno que sumergen en el atraso, la miseria y la muerte a millones de compatriotas".