WASHINGTON, Estados Unidos, feb. 18, 2005.- Siria debe cooperar en una investigación internacional sobre el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic Hariri o arriesgarse a nuevas sanciones, advirtió el gobierno de Estados Unidos. En una rueda de prensa con el ministro holandés de Asuntos Exteriores, Bernard Bot, la secretaria norteamericana de Estado, Condoleezza Rice, instó a Damasco a desarrollar un "comportamiento responsable" que evite la imposición de sanciones.
"No intentamos aislar a Siria. Lo que intentamos es conseguir que Siria se implique en un comportamiento más responsable, y que ese comportamiento responsable incluya participar en una investigación de lo que le pasó al primer ministro Hariri", dijo Rice.
La participación de Damasco en una investigación internacional se suma a las exigencias que Washington ya había presentado al régimen del presidente Bachar al Asad, que incluyen la salida de los cerca de 15 mil soldados que tiene desplegados en el Líbano.
Además, reclama que impida el uso de su territorio a grupos terroristas que amenacen a Israel y a representantes del antiguo régimen baazista iraquí.
EU anunció el martes la llamada a consultas, por un periodo indefinido, de su embajadora en Damasco, Margaret Scobey, a raíz del asesinato el lunes de Hariri en un atentado con coche bomba en Beirut.
Según explicó el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, al ampliar las declaraciones de Rice, "la meta es enviar una señal contundente a Siria".
"Ya lo hemos hecho en una serie de modos distintos, puede que tengamos que hacer más cosas así en un momento dado, ya veremos", agregó.
Matizó que "no predigo nada en particular, pero no descarto nada en lo que respecta a las varias herramientas de las que disponemos para enviar un mensaje diplomático contundente a Siria...veremos si entienden el mensaje y toman medidas".
Washington no ha acusado directamente a Siria de haber perpetrado el atentado y, en una rueda de prensa el jueves, el presidente George W. Bush indicó que será necesario esperar a los resultados de la investigación internacional.
Pero Estados Unidos ha dejado en claro que considera a Damasco responsable en cuanto es el poder "de facto" dentro del Líbano.
Siria ha condenado el atentado que causó la muerte de Hariri, quien en los últimos tiempos se configuraba como el líder de la oposición a la presencia de Damasco en el Líbano, y otras catorce personas.
Al anunciar el martes la llamada a consultas de Scobey, el Gobierno de EU apuntó la posibilidad de ampliar las sanciones que ya aplica contra Damasco, entre ellas la prohibición de vuelos sirios a EU y el veto a las exportaciones de carácter no humanitario.