Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II NUEVA DELHI, India, feb. 21, 2005.- Los ex presidentes de Estados Unidos, Bill Clinton y George Bush finalizaron este lunes, con una visita relámpago a las Maldivas, una gira por cuatro países afectados por los tsunamis del pasado 26 de diciembre en el océano Índico.
Los dos ex gobernantes sobrevolaron en helicóptero varios de los atolones de las Maldivas devastados por las olas gigantes, antes de visitar un centro de apoyo psicosocial instalado por la Cruz Roja estadounidense en Indonesia, situada al sureste de la India.
El puertorriqueño Joe Previtt, jefe del Servicio de Apoyo Psicológico para el Sur de Asia de la Cruz Roja de Estados Unidos, indicó desde Male, la capital de las Maldivas, que Clinton y Bush "visitaron nuestro centro y dieron una vuelta en helicóptero para ver los destrozos causados por los tsunamis".
Previtt explicó que su organización tiene ahora en las Maldivas tres equipos de cinco personas, formados cada uno por un psiquiatra, un psicólogo, un trabajador social, un especialista en comunidades y un enfermero, que ayudan a reintegrarse a las personas traumatizadas por los tsunamis, en especial a los niños.
Otros tres equipos, agregó Previtt, hacen un trabajo similar en Sri Lanka, país que Bush y Clinton visitaron entre ayer y esta mañana dentro de su gira de evaluación de necesidades de los países más afectados por tsunamis, y en la que previamente visitaron Tailandia e Indonesia.
Antes de viajar a las Maldivas, los ex gobernantes estuvieron esta mañana la zona de Matara, en el sur de Sri Lanka, donde inspeccionaron dos centros de ayuda psicosocial y una depuradora de aguas construida por la cooperación estadounidense, además de un refugio provisional para desplazados.
En Matara, Clinton recordó el profundo impacto emocional de la catástrofe, especialmente en los niños, por lo que apuntó que necesitarán una larga atención psicológica para poder volver a la normalidad, según la radio ceilandesa.
Clinton es el enviado especial de la ONU para el auxilio a los países afectados por los maremotos de diciembre y, junto con Bush, encabeza una campaña de recogida de fondos en Estados Unidos para las víctimas.