BRASILIA, Brasil, feb. 22, 2005.- Con una popularidad de 66.1%, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva es imbatible y no tiene contrincantes en una eventual reelección en el 2006, reveló este martes una encuesta. Los niveles de popularidad del presidente pasaron de 65.4% en diciembre a 66.1% en febrero, de acuerdo con los datos de la encuestadora privada Sensus, que consultó a 2 mil personas en todo el país, entre el 15 al 17 de febrero.
La muestra tiene un margen de error de 3%.
"Lula es imbatible, no tiene adversarios", dijo Clesio Andrade, presidente de la Confederación Nacional de Transporte (CNT), que patrocina la encuesta. "En todos los escenarios, Lula gana disparado", agregó Andrade en conferencia de prensa.
Lula ganó la presidencia por un período de cuatro años en los comicios de octubre del 2002 con 41.6% en la primera vuelta y 57.5% en la segunda.
Por los datos de Sensus, al consultar las simpatías para las elecciones del 2006, Lula gana en todos los escenarios con al menos 44% en la primera vuelta y midiéndose frente a siete posibles contrincantes, desde gobernadores como el de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, hasta el ex mandatario Fernando Henrique Cardoso.
"La economía va bien y el carisma personal del Presidente le asegura" esa ventaja, agregó Andrade al ser consultado sobre las razones de la cómoda evaluación del mandatario.
Según Andrade, cuyo grupo comenzó a encomendar las encuestas en 1998, "las crisis que pueda vivir el gobierno no siempre pesan en el día a día de la persona... que le importa su empleo, si le rinde" el dinero.
No obstante, Andrade dijo que el gobierno y Lula, quien hasta ahora no ha dicho oficialmente si se postulará a una reelección en 2006, deben estar atentos a temas como la calidad en el sistema de salud y la criminalidad.
Consultados sobre si estaban a favor o en contra de prohibir la venta de armas en Brasil, 48% dijo estar a favor de la prohibición y 48.3% en contra.
Un 3.3% dijo no saber o no respondió. En marzo del 2004, el porcentaje de personas a favor era de 73.6% y 23.4% en contra. Un 3% en aquél entonces no respondió la encuesta.
La abrupta caída en el porcentaje de apoyo a la prohibición, dijo Andrade, "es porque la gente se dio cuenta que recoger armas no resuelve" el problema.
"El plebiscito comienza a correr riesgo", agregó, refiriéndose a una consulta prevista para este año y en la que los brasileños decidirán si prohíben la venta de armas en toda la nación.
En un intento de controlar la delincuencia, el gobierno implantó el 2004 un programa de compra de armas para quien las entregara voluntariamente.
Las autoridades pagan hasta 300 reales, poco más de 100 dólares, por el arma entregada, dependiendo del calibre y del año del arma.
El programa, con vigencia hasta junio, aspira recoger medio millón de armas.