TEHERÁN, Iran, feb. 23, 2005.- Al menos 515 personas murieron por el terremoto de 6.4 grados en la escala de Richter que el martes sacudió la provincia de Kermán, en el sureste de Irán, según el último balance oficial de las víctimas, anunciado este miércoles. Husein Amiri, el diputado por Zarand, donde se registró el epicentro, también cifró en 915 los heridos y afirmó que las aldeas de Dahoeya y Hetken, a unos 600 kilómetros de Teherán, "son las que sufrieron el mayor daño por el sismo".
Fuentes próximas a los equipos de rescate pronosticaron que el número de víctimas mortales puede aumentar aún más, y lamentaron que las operaciones se lleven a cabo con lentitud, debido a las circunstancias climáticas.
Al menos 40 aldeas han sido afectadas por el terremoto, algunas de ellas quedaron destruidas en hasta 60 por ciento.