Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II LONDRES, Inglaterra, feb. 28, 2005.- Esta vez Batman pidió la ayuda de otros dos súper héroes: Robin y el Capitán América para cumplir su nueva misión.
Su blanco fue el centro mismo del poder en Londres; subieron a un reborde del céntrico edificio londinense del ministerio de Relaciones Exteriores, justo afuera de la Casa de Gobierno en Downing Street.
Con esto, la organización Padres por Justicia, que exige que hombres divorciados tengan acceso a sus hijos, consiguió nuevamente su propósito de llamar la atención.
De inmediato medios de todo el mundo se dieron cita para ser testigos de la protesta, junto con cientos de transeúntes, turistas, padres e hijos.
Aunque la protesta de estas personas es inocente y no busca herir a nadie, sino sólo llamar la atención a su propia causa, esta no es la primera vez que consiguen subirse a un edificio de gran importancia, y esto traerá consigo muchas preguntas como que, si ellos lo pudieron hacer por qué no un terrorista.
Y es que Batman y sus secuaces ya han hecho lo mismo varias veces, la mas famosa de todas cuando se mantuvo por horas en el palacio de Buckingham, la residencia de la reina Isabel II, antes de finalmente ser persuadido a bajar.
En mayo, varios miembros habían entrado en la Cámara de los Comunes y lanzado un polvo de color violeta al primer ministro Tony Blair.
La estrategia de utilizar trajes de súper héroes ha convertido a esta organización en una de las más reconocidas en Gran Bretaña.