LONDRES, Gran Bretaña, feb. 28, 2005.- Estados Unidos espera que Mahmoud Abbas, presidente de la ANP, muestre una actitud más firme frente a los terroristas dijo este lunes la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice. "Evidentemente, dado que la Yihad Islámica palestina asumió la responsabilidad, debe hacerse algo al respecto, porque ellos desafían clara y directamente a la Autoridad Palestina", dijo Rice mientras se dirigía a una conferencia en Londres, donde participará también el líder palestino, así como representantes de países europeos y árabes.
La funcionaria opinó también que el nuevo gobierno palestino enfrenta un desafío a su autoridad, pero agregó que el atentado mortífero reciente en Tel Aviv no debe descarrilar la mejor esperanza surgida en los últimos años de alcanzar un acuerdo de paz en el Medio Oriente, dijo
"Habrá altibajos en este proceso, no será un camino llano", comentó Rice a la prensa.
Todas las partes mostraron incertidumbre desde el atentado suicida del viernes, frente a un club nocturno en Tel Aviv, esperan ver si Israel se retirará del proceso de paz o si Abbas mostraba el poder suficiente para detener los atentados.
Rice elogió lo que consideró "una madurez considerable" en las respuestas de israelíes y palestinos.
"No creo que estemos en el viejo patrón", señaló.
El gobierno estadounidense considera que la violencia de los palestinos, así como las operaciones y actividad colonizadora de Israel retrasan los progresos en un proyecto de paz que Estados Unidos ayudó a delinear en el gobierno del ex presidente Bill Clinton.
La administración actual sugirió que considerará a Abbas un socio para la paz, luego de la muerte de Yasser Arafat, el líder palestino a quien el presidente estadounidense George W. Bush criticó al comienzo de su primer periodo de gobierno.
Rice visitó las oficinas generales de Abbas en Cisjordania, durante su primer viaje al extranjero como encargada de la diplomacia estadounidense.
Bush ha invitado a Abbas a Estados Unidos para sostener un encuentro en la primera mitad de este año.
La conferencia de un día, encabezada por Gran Bretaña, busca reforzar el apoyo político y financiero para el gobierno de Abbas, así como subrayar las convocatorias internacionales para que el líder palestino combata a los terroristas.
Bush ofreció 350 millones de dólares a los palestinos durante este año, aunque el Congreso no ha aprobado ese presupuesto. El dinero no iría directamente a la Autoridad Palestina de Abbas.
RECIBE BLAIR A ABBAS
El primer ministro británico, Tony Blair, se reunió este lunes con el presidente palestino, Mahmud Abbas. alías Abu Mazen, la víspera de la cumbre sobre Oriente Medio de Londres, que se verá marcada por el atentado suicida de Tel Aviv del pasado viernes y la ausencia de Israel.
Un portavoz de Downing Street confirmó que el encuentro tuvo lugar nada al llegar Abbas a Londres, y confió en que la cumbre del martes sea "constructiva".
El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, admitió que el atentado suicida contra una discoteca de Tel Aviv, que causó cinco muertos y medio centenar de heridos, pone "un trasfondo sombrío" a la reunión, que tratará de fortalecer las instituciones políticas y de seguridad palestinas antes de que nazca un nuevo Estado.
La conferencia, un empeño personal de Blair, tiene como objetivo ayudar a construir un Estado palestino cuando los israelíes preparan la retirada de Gaza, aunque no va tan lejos como a Abbas le hubiera gustado, pues evitará cuestiones espinosas sobre Israel.
Pese a la ausencia israelí, el Gobierno británico insistió en que la cumbre es "de alto nivel" por la presencia de Abbas; la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice; el secretario general de la ONU, Kofi Annan, y el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad común de la UE, Javier Solana.
Acudirán 30 delegaciones, entre ellas la de España, encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, todos los ministros del G-8 y representantes del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, ya que uno de los objetivos es preparar la conferencia de donantes en Noruega.
El foro albergará una reunión paralela del Cuarteto de Madrid, UE, ONU, Rusia y EU, y concluirá con una declaración política en la que, previsiblemente, se destacará la importancia de la Hoja de Ruta como solución para la coexistencia de dos Estados, Israel y Palestina.
La Unión Europea, que apoya a los palestinos en la creación de una policía civil, acude decidida a "apoyar el proceso palestino de adquirir las estructuras de un pre Estado" e intentar que "no haya un cambio de rumbo", según explicó la portavoz de Solana.
El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) presentará su programa de reformas basado en unas instituciones democráticas de gobierno, un aparato de seguridad más efectivo y un programa de desarrollo económico, aunque el primer ministro palestino, Ahmed Qorei, se ha quedado en Ramala debido al atentado del viernes.
El Gobierno israelí asegura que el grupo extremista Yihad Islámica, que llevó a cabo el atentado suicida, actuó desde Siria, una acusación que rechazó de plano el presidente sirio, Bachar al Asad.
Aunque en ningún momento acusó directamente a Damasco de amparar al grupo que organizó el atentado, Straw afirmó que "hay una preocupación constante sobre el hecho de que algunas de esas asociaciones terroristas siguen operando desde Siria, pese a la afirmación siria de que sus bases han sido cerradas".
Por su parte, el alto representante de Política Exterior de la UE espera que en Londres se reafirme la esperanza generada en la reciente cumbre de Sharm al Sheij, en Egipto, donde israelíes y palestinos acordaron una tregua, de modo que no haya una vuelta atrás en los pasos positivos de ambas partes para restablecer la confianza mutua.
"El atentado debe ser un aliciente para que no se produzca un retroceso en la situación de seguridad y el presidente palestino debe hacer todo lo posible para garantizarlo", afirmó la portavoz de Solana.
Además de Javier Solana, participarán por la UE en la conferencia Benita Ferrero-Waldner, comisaria europea de Exteriores, y el ministro de Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn, debido a que ese país ejerce la presidencia de turno de la Unión.