Haga clic aquí para ver el sitio especial de Juan Pablo II ROMA, Italia, mar. 4, 2005.- Un agente secreto italiano murió cuando una patrulla americana disparó contra el automóvil que trasladaba en Bagdad, tras su liberación, a la periodista Giuliana Sgrena, que resultó herida, según fuentes oficiales citadas por medios locales.
El fallecido ha sido identificado como Nicola Calipari, un experto miembro del SISMI, los servicios secretos militares, que previamente había prestado sus servicios en el espionaje civil.
Calipari había participado en las negociaciones para la puesta en libertad de Sgrena, según fuentes gubernamentales.
La primera reconstrucción de los hechos, dada a conocer por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, señala que el agente fallecido, Nicola Calipari, padre de dos hijos, protegió durante la refriega a la periodista, que resultó herida en un hombro.
Otros dos agentes fueron heridos, ninguno de ellos de gravedad, y fueron trasladados, junto a Sgrena, a un hospital americano, desde donde la periodista ya ha podido comunicarse con Italia y explicar que, pese a la herida, se encuentra bien.
Berlusconi precisó que el incidente sucedió en un puesto de control montado por las tropas estadounidenses en la carretera que conduce al aeropuerto de la capital iraquí, por circunstancias aún non aclaradas.
"Estamos incrédulos y atónitos por la fatalidad y la alegría se ha transformado en dolor", dijo Berlusconi en una comparecencia de urgencia en Palazzo Chigi, sede del Gobierno italiano.
Este episodio ha ensombrecido la alegría que se había desbordado en Italia tras conocerse la noticia de la liberación de la periodista, de 57 años, capturada hace un mes en las inmediaciones de la universidad de la capital iraquí.
Tras varias reivindicaciones, a través de Internet, el pasado 16 de febrero los secuestradores difundieron un video en el que la periodista imploraba por su liberación y pedía al Gobierno italiano que retirara sus tropas de Irak.
Poco antes, el Parlamento italiano aprobó la prórroga de la misión militar italiana "Nueva Babilonia", que mantiene desplegados unos 3 mil solados en la ciudad de Nasiriya, al sur de Bagdad.
Las movilizaciones para pedir la liberación de Sgrena no cesaron desde el mismo día en que se conoció su secuestro, hasta la gran manifestación que el 19 de febrero reunió en Roma a cerca de medio millón de personas.