Haga clic aquí para ver la fotogalería especial: Mujeres, líderes de nuestro tiempo WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 9, 2005.- Riñas internas, celos y competencia impiden a dos agencias de inmigración y seguridad dependientes del Departamento de Seguridad Interior compartir información y coordinar sus investigaciones, dijeron ex agentes este jueves.
Testigos dijeron a un subcomité de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes que fue un error dividir las tareas de hacer cumplir las leyes de inmigración y las de mantener la seguridad en la frontera entre la agencias de Aduanas y Protección de Fronteras (CPB) y la de Inmigración y Aduanas (ICE). Varios recomendaron combinar ambas reparticiones.
"Se ha erigido un verdadero muro entre la gente de CBP y la de ICE. Siguen diversas cadenas de mando, y eso no puede ser cuando se libra una guerra contra el terrorismo y una guerra contra las drogas", dijo Michael Cutler, ex agente del difunto Servicio de Inmigración y Naturalización.
El Congreso desmanteló el servicio en 2001 por considerarlo ineficiente. Las dos agencias formaban parte del SIN.
Al dividir a los inspectores e investigadores entre las dos agencias nuevas, "a continuación empezaron a disminuir la colaboración, la coordinación y el trabajo en equipo", dijo Kenneth Klug, ex agente a cargo de la oficina de la ICE en Nueva York.
"Es vital reconocer que los dos organismos casi no interactúan, y cuando lo hacen, discuten sobre presupuestos, operaciones y jurisdicción", dijo David Venturella, un ex directivo de la ICE.
El congresista Bennie Thompson, demócrata de Misisipí, dio un ejemplo: La CBP detuvo un vehículo que cargaba contrabando y notificó a la agencia antidrogas DEA, que a su vez llamó a la ICE.
La ICE tiene un déficit de 300 millones de dólares debido a la transferencia de fondos a la CBP y a otra agencia de inmigración en el departamento.
"En este preciso momento, las conducciones del antiguo SIN y la de Aduanas están trabadas en lucha por controlar los fondos", dijo Randy Callahan, vicepresidente de un sindicato de empleados de Seguridad Interior.
Suzanne Luber, vocera de Seguridad Interior, se negó a hacer declaraciones. La CBP remitió las llamadas a Luber. El secretario de Seguridad Interior Mike Chertoff dijo la semana pasada que piensa revisar la organización, operaciones y reglamentos del departamento.