Haga clic aquí para ver la fotogalería especial: Mujeres, líderes de nuestro tiempo WASHINGTON, Estados Unidos, mar. 14, 2005.- El Departamento de Estado de Estados Unidos expresó este lunes su "preocupación" sobre la estrategia política del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y aseguró que Washington evalúa continuamente la situación en ese país sudamericano.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, afirmó que "Chávez, con algunas de sus medidas y declaraciones, recientemente ha suscitado preocupación en la región. Desde luego preocupación sobre la democracia".
"Esperamos medidas mejores por parte del presidente Chávez", afirmó Boucher, aunque matizó que "desafortunadamente no las hemos visto".
El funcionario estadounidense indicó que, en su lugar, lo que se ha producido ha sido "una continuación de las políticas que suscitaron nuestra preocupación y la de otros (estados) en la región".
La declaración de Boucher se produce después de que el subsecretario adjunto de Defensa para asuntos de América Latina, Roger Pardo Maurer, declarara al periódico londinense "The Financial Times" que EU se plantea un cambio de política para "contener" a Venezuela.
El portavoz del Departamento de Estado afirmó que "evaluamos continuamente nuestras políticas, examinamos continuamente la situación, examinamos continuamente lo que sucede en la región".
"Hablamos con otros en la región y examinamos nosotros mismos lo que podemos hacer para intentar que las cosas vuelvan a un cauce mejor", agregó Boucher.
El portavoz indicó que "tomaremos nuestras decisiones sobre medidas específicas a medida que avancemos. Es un proceso continuo de evaluación de lo que está pasando y de decidir lo que necesitamos hacer".
En la entrevista que publica este lunes el "The Financial Times", Pardo Maurer afirma que "Chávez es un problema porque claramente está usando el dinero proveniente del petróleo y su influencia para introducir su estilo conflictivo en las políticas de otros países".
"Está eligiendo los países cuyo tejido social es más débil", añade, antes de agregar que "en algunos casos, se trata de una verdadera subversión".
El Gobierno venezolano niega que ayude a grupos insurgentes en países como Bolivia, Perú o Colombia, y afirma que las acusaciones de EU tienen como objeto bloquear sus esfuerzos por una mayor integración en América Latina.
Las relaciones entre Washington y Caracas han registrado tensiones desde que Chávez llegó al poder, en febrero de 1999, pero en los últimos tiempos han sufrido un deterioro gradual.
El pasado enero, la actual secretaria de Estado y entonces consejera de Seguridad Nacional la Casa Blanca, Condoleezza Rice, calificó a Venezuela de "fuerza negativa en la región".
Chávez ha denunciado reiteradamente en los últimos dos meses, sin aportar pruebas, que EU planea asesinarle para luego invadir su país, lo cual ha sido negado por Washington.