MOSCÚ, Rusia, mar. 25, 2005.- El líder de la oposición Kurmanbek Bakiev, designado presidente interino de Kirguizistán, convocó a elecciones presidenciales para dentro de tres meses y anunció la formación de un nuevo gobierno durante las próximas horas. Bakiev aseguró este viernes que el Parlamento lo ha nombrado presidente del país y primer ministro en funciones y, como tal, ha convocado elecciones presidenciales para el mes de junio, según reportaron las agencias rusas de noticias.
"El Parlamento me ha designado hoy como primer ministro y me ha dado funciones de presidente. Ahora ejerzo los cargos de primer ministro y presidente", señaló Bakiev a la multitud concentrada en el centro de Bishkek, la capital del país.
Según la agencia Itar-Tass, el Consejo de Representantes Populares, cámara alta del Parlamento de Kirguizistán, nombró a Bakiev luego de suspender la decisión anterior de designar al cargo de jefe de Estado interino a Ishenbay Kadirbekov.
De esta manera, Bakíev ocupa ahora dos cargos superiores en el país. Anteriormente, fue designado al puesto de primer ministro interino.
Bakiev ha liderado la revuelta popular que provocó la caída del presidente Askar Akayev, tras 14 años en el poder, quien huyó del país luego que miles de manifestantes tomaron el jueves la sede del gobierno.
De acuerdo con la agencia Interfax, Akayev se reunió con su familia en un balneario en el norte de Kazajstán, aunque esto no ha sido confirmado por las nuevas autoridades de Kirguizistán.
Bakiev informó que el Parlamento se propone formar este día el nuevo gobierno del país. "Es necesario formar con urgencia los órganos ejecutivos, porque no hay estructura capaz de solucionar rápidamente los problemas graves madurados en Kirguizistán", subrayó.
Bakiek, jefe del Consejo Coordinador de Unidad Popular (CCUP), nuevo organismo revolucionario que agrupa a la oposición y que asumirá las funciones de gabinete de ministros, aseguró que el nuevo gobierno permanecerá en el poder sólo durante tres meses hasta las próximas elecciones.
Asimismo, declaró que "se discute la declaración del estado de excepción", pero dijo que el toque de queda aún no se ha adoptado, en referencia a los violentos desórdenes callejeros registrados en Bishkek y que dejaron cuatro muertos y más de 120 heridos.