ROMA, Italia, mar. 31, 2005.- El Papa Juan Pablo II tiene fiebre y presión baja debido a una infección urinaria, informó el vocero vaticano Joaquín Navarro Valls. Se encuentra extremadamente grave y recibió la unción de los enfermos.
"El Santo Padre hoy fue afectado de un mal con fiebre alta provocado por una infección del tracto urinario", dijo Navarro Valls en comunicación.
"Se ha iniciado una terapia apropiada con antibióticos... La situación médica está controlada estrictamente por el equipo médico vaticano que lo atiende".
Horas antes, la agencia italiana Apcom informó que el Papa había sufrido una caída alarmante de la presión arterial.
El sumo Pontífice ya fue estabilizado y no se contempla su hospitalización.
Las luces del apartamento pontificio sobre la Plaza de San Pedro permanecían encendidas hasta pasadas las 11:00 de la noche, pasada la hora en que suele retirarse a dormir el Pontífice.
La Plaza permanece cerrada y se impide el acceso a ella. Vehículos policiales resguardaban el lugar.
En tanto, el Jefe de emergencias del Hospital Gemelli dice que "por el momento" no se prevé la hospitalización del papa Juan Pablo II, informó la agencia ANSA.