CIUDAD DEL VATICANO, El Vaticano, abr. 1, 2005.- El Papa Juan Pablo II se encuentra en estado grave pero lúcido, dijo el viernes el Vaticano y ofició por la mañana una misa, además de recibir a varios de sus colaboradores. El vocero papal Joaquín Navarro Valls, a punto de estallar en llanto, dijo a los periodistas que el Pontífice de 84 años fue "informado de la gravedad de su situación" y decidió continuar en sus aposentos privados que miran a la Plaza de San Pedro.
"El Papa sigue consciente, lúcido y sereno", pese a su extrema gravedad. Su estado es "estacionario", recibió a varios de sus colaboradores y solicitó que le fueran leídos los Evangelios, indicó Navarro Valls, pero reconoció que su presión arterial es inestable.
El máximo jerarca católico "está completamente consciente sobre la gravedad real de su situación y preguntó si es estrictamente necesario ir al hospital. Decidió continuar" en el Vaticano, Navarro Valls agrego que nunca antes en 26 años de Pontificado lo había visto así y de manera sorpresiva interrumpió su encuentro con los medios de comunicación.