CIUDAD DEL VATICANO, abr. 11, 2005.- Representantes del grupo de defensa de las víctimas de los abusos sexuales por parte del clero de los Estados Unidos protestaron este lunes, en el Vaticano, por la elección del cardenal Bernard Law como uno de los purpurados que han oficiado una de las misas por Juan Pablo II. Barbara Blaine, presidenta del grupo "Red de sobrevivientes de los abusados por sacerdotes" dijo que las autoridades del Vaticano deberían prohibir que el cardenal Law participe de las misas porque eso equivale a tocar la llaga de las victimas del abuso sexual.
El cardenal Law, que también participará en el Cónclave par elegir al próximo Papa, dimitió en diciembre del 2002 como arzobispo de Boston a raíz de los escándalos de pederastia relacionados con curas estadounidenses.
Según Bárbara Blaine, la víctimas en los Estados Unidos de abusos sexuales por parte de sacerdotes son mas de mil.
“Esperemos que el próximo Papa ponga en acción las enseñanzas que Juan Pablo II hizo en el 2002 de que no hay lugar en la Iglesia para sacerdotes que abusen de los niños. El abuso es un crimen y un pecado”, señaló.
Blaine dijo, antes de la celebración, que no era su intención causar daños durante la misa, sino dar a conocer la historia del cardenal Law, que fue nombrado arcipreste de la Basílica de Santa María la grande de Roma por Juan Pablo II.
CIENTOS DE DENUNCIAS
Al purpurado se le acusa de que durante décadas no tomó medidas contra los sacerdotes que habían sido denunciados reiteradamente por abusos sexuales y que se limitó a trasladarlos de parroquia.
Más de 25 mil católicos de Boston exigieron en aquellos días su dimisión. Law, obligado, se la presentó a Juan Pablo II, que la aceptó en diciembre de 2002.
La diócesis estadounidenses es una de las más afectadas por los escándalos de abusos sexuales por parte de sacerdotes. Se presentaron casi medio millar de denuncias contra sus sacerdotes, que la pusieron al borde de la bancarrota debido a las grandes cantidades de dinero que pedían las víctimas en compensación por los abusos sexuales sufridos.
Law presidió la cuarta misa de novemidiales (periodo de nueve días de luto cuando muere un Papa) porque era la misa funeral ofrecida por los capítulos de las basílicas patriarcales.
Law pidió por el Papa Wojtyla para que su alma "desde ahora, goce del reposo eterno de los beatos".
El purpurado destacó la unión del fallecido Pontífice con las basílicas romanas, en especial con la de Santa María, debido a la devoción mariana de Juan Pablo II.
Bernard Law tuvo palabras de gratitud y reconocimiento para el arzobispo Estanislao Dziwisz, quien durante 40 años fue el fiel secretario de Juan Pablo II.
Sus palabras fueron acogidas con aplausos, a la vez que Dziwisz, presente en la misa, agradeció con una inclinación de la cabeza.
Tras la misa de hoy, mañana tocará el turno a la Capilla Papal, y será oficiada por el cardenal emérito de Río de Janeiro (Brasil), Eugenio Sales de Araujo.
Después de la misa, que se celebrará a las cinco de la tarde local, siempre en la basílica de San Pedro, los cardenales bajarán a las Grutas Vaticanas (cripta) para orar ante la tumba de Juan Pablo II, que será abierta al público a partir de las siete de la mañana (05.00 GMT) del miércoles 13 de abril.
Paralelamente a estas misas, los cardenales se reunieron hoy en la séptima congregación, en la que examinaron los gastos que se están produciendo en estos momentos de Sede Vacante y prosiguieron con los preparativos del Cónclave del 18 de abril.