MANAGUA, Nicaragua, abr. 18, 2005.- Estudiantes universitarios que protestan por el alza de tres centavos de dólar en la tarifa del pasaje urbano en Managua quemaron tres autobuses en res zonas distintas de la capital, informaron diversas fuentes. Una tercera unidad del transporte colectivo urbano fue incendiada cerca del Recinto Universitario Carlos Fonseca Amador (Rucfa) en Managua, donde unos quince jóvenes encapuchados que dijeron ser estudiantes obligaron al conductor del autobús y sus pasajeros a desalojarlo.
Después incendiaron el vehículo de la ruta 163 con gasolina y trapos viejos, esta tarde, hora local, en un sector céntrico de Managua.
Tras la destrucción de los tres autobuses, centenares de estas unidades dejaron de circular esta noche por el temor de los transportistas de que otros vehículos sean quemados, dijeron fuentes gremiales.
Antes, la portavoz de la Policía Nacional, capitán Geraldine González, informó de que los estudiantes decidieron quemar un autobús de la ruta 169 y otro de la ruta 168 que cobraban 18 centavos de dólar por el pasaje a los usuarios en lugar de 15 centavos.
El primer autobús fue quemado frente a la Universidad Agraria (UNA) al noreste de Managua y el segundo cerca del Colegio Lasalle al sureste de la capital en dos momentos distintos.
"Los estudiantes han quemado el autobús, pero la situación está bajo control, porque hemos hecho presencia con las fuerzas antimotines", dijo González, quien indicó que no existen estudiantes detenidos por este hecho.
El dirigente de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), Jasser Martínez, negó la autoría de universitarios en la quema de los autobuses.
El conductor del segundo automotor quemado, declaró a la radio local que estudiantes armados de cuchillos subieron a la unidad y lo bajaron a la fuerza para luego incendiarlo.
Los transportistas pidieron al Gobierno que les subsidie en el pago que hacen por el Impuesto Selectivo de Consumo (30 por ciento del coste total) por cada galón (3.8 litros) de combustible, para hacer frente a la escalada alcista en los derivados del crudo.
Pero el Gobierno se negó aduciendo que la decisión aumentaría más la brecha fiscal que tiene el país.