WASHINGTON, Estados Unidos, mayo 13, 2005.- La Casa Blanca informó hoy viernes que toma "seriamente" las alegaciones de la profanación del Corán, que originaron protestas contra Estados Unidos en Afganistán, las cuales dejaron al menos 16 muertos desde el martes. "Queremos que los musulmanes en el mundo sepan que compartimos y entendemos las preocupaciones que tienen", dijo el vocero de la Casa Blanca, Scott McClellan.
"También nos entristece la pérdida de vida porque esas demostraciones se están poniendo violentas", indicó el vocero, con relación a las protestas que extendidas además a Pakistán, Indonesia y la Autoridad Nacional Palestina.
Aseveró que "la libertad de religión es uno de los valores que valoramos bastante en este país".
Las manifestaciones comenzaron el martes en Afganistán luego de que se divulgara un informe de la revista Newsweek que indicó que interrogadores estadounidenses en Guantánamo, Cuba, arrojaron libros del Corán al retrete y por lo menos en un caso bajaron la palanca.
En Afganistán insultar al Corán -el libro sagrado del Islam- es considerado un acto profano que puede ser castigado con la muerte.
Estados Unidos mantiene a más de 500 sospechosos de terrorismo en la base naval de Guantánamo, gran parte de ellos son afganos detenidos luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Washington y Nueva York.
Los manifestantes, en gran parte estudiantes, quemaron banderas de Estados Unidos y efigies del presidente George W. Bush y leído un mensaje en el que urgieron al mandatario a disculparse por la ofensa de sus soldados.
McClellan dijo que a los detenidos en Guantánamo se les trata "humanamente", se les ofrece ropa, comida y medicinas, se le permite adorar libremente y se les han proporcionado copias del Corán.
La secretaria de Estado, Condoleeza Rice, dijo el jueves que no tolerará la falta de respeto por el Corán y pidió a los musulmanes a rechazar la incitación a la violencia "de aquellos que caracterizan mal la visión y los valores de Estados Unidos".
El Departamento de Defensa informó también el jueves que realizaba una investigación sobre la supuesta profanación del Corán.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de EU, general Richard Myers, dijo la víspera en una rueda de prensa que hasta la fecha no se han encontrado pruebas de la profanación del Corán en Guantánamo.
La presunta profanación del Corán puede perjudicar aún más la imagen de Estados Unidos en el mundo árabe, luego de la divulgación de fotografías el año pasado de las humillaciones sexuales sufridas por iraquíes en la prisión de Abu Ghraib.