LA PAZ, Bolivia, mayo 24, 2005.- Varios miles de personas marcharon este martes alrededor de la plaza Murillo de la ciudad de La Paz, que alberga las sedes del Gobierno y el Congreso de Bolivia, y algunos grupos radicales ocasionaron incidentes al tratar de ingresar al lugar. Los manifestantes son mineros, estudiantes universitarios, maestros y de otros sectores sindicales, a los que se unieron en las últimas horas campesinos llegados desde zonas rurales próximas a la urbe paceña.
A consecuencia de la marcha, la circulación de vehículos en el centro de la población es prácticamente nula y los ciudadanos tienen que desplazarse a pie a sus destinos, mientras que los colegios y los comercios de la zona permanecen cerrados por precaución.
El comandante general de la Policía boliviana, David Aramayo, informó que el número de personas que participan en las protestas es de "unas 10 mil" y que su presencia mantiene cerrados los accesos a la plaza Murillo.
Las protestas registradas hoy martes, superan en número a las del lunes, día del inicio de las manifestaciones para exigir mayores beneficios de la explotación de gas y la convocatoria de una Asamblea Constituyente.
En las calles que desembocan en la plaza se produjeron algunos enfrentamientos entre manifestantes que trataban de ingresar al lugar y las fuerzas del orden, que respondieron con gases lacrimógenos y chorros de agua desde un vehículo antidisturbios.
Según las emisoras de radio locales, algunos vándalos rompieron cristales de vehículos en las calles que desembocan en la plaza Murillo y en la autopista que une La Paz con la ciudad aledaña de El Alto, que hoy cumplió su segundo día de una huelga general indefinida por las mismas demandas.
Las carreteras de La Paz hacia el resto del país siguen cortadas como resultado del paro, incluida la que conduce al aeropuerto internacional, aunque éste funciona con normalidad debido a que los usuarios utilizan vías alternativas.