PANAMÁ, Panamá, mayo 25, 2005.- Policías antimotines dispersaron el miércoles con perdigones y gases lacrimógenos una manifestación de varios miles de trabajadores y estudiantes que protestaban por un polémico paquete de reformas a la Caja de Seguro Social, que aumentan las edades de jubilación. Los disturbios explotaron al final de una marcha en que participaron millares de panameños, que se habían apostado en una plaza cercana al Congreso, donde se discuten las reformas en primer debate.
Las autoridades dijeron que la policía respondió al ataque de algunos manifestantes que lanzaron piedras y botellas a los agentes de seguridad, pero el líder del Sindicato de la Construcción, Genaro López, señaló que "infiltrados" supuestamente del gobierno provocaron a la policía.
Durante los disturbios se registraron heridos y hubo detenidos, de acuerdo con informes extraoficiales.
Hasta el momento y luego de tres días de protestas se han detenido a casi 240 trabajadores y a un número no precisado de estudiantes, según informes de la policía.
El vicepresidente de la república y canciller Samuel Lewis Navarro lamentó los incidentes y dijo que el gobierno no dará marcha atrás en las reformas. "Hablar de un retiro (de las reformas) no corresponde a una realidad", manifestó.
La marcha, organizada por el Frente Nacional por la Seguridad Social, arrancó en un parque del centro de la capital con destino a la plaza 5 de mayo.
Los manifestantes gritaron consignas contra el gobierno del presidente Martín Torrijos, demandando que retire el paquete de reformas.
De acuerdo con informes extraoficiales, en la marcha participaron más de 10 mil personas.
"Yo estoy pensionada, pero tengo hijos y hermanos a punto de jubilarse que tendrán que esperar más años", dijo la profesora Mirla Díaz, de 57 años. "No es justo y esperamos que todos nos apoyen".
Torrijos insistió el miércoles en defender esas reformas, reiterando que sacarán de la crisis económica a la entidad de servicio social.
Las reformas están en el primero de tres debates en la Asamblea Nacional, dominada por legisladores oficialistas.
El gremio de los educadores públicos y el Sindicato de la Construcción, entre otras organizaciones, subrayaron previamente que se abocarán a preparar una huelga nacional desde el momento en que la legislatura pase las reformas a segundo debate.
Los sindicalistas coinciden en que el gobierno trata de imponer las reformas, que aumentan el número de cuotas mensuales para jubilarse y las edades para lograr ese beneficio, actualmente de 57 años para las mujeres y de 62 para los hombres.
Las reformas plantean un incremento gradual de cinco años para las mujeres y de tres para los hombres.