PANAMÁ, Panamá, mayo 27, 2005.- Manifestantes lanzaron piedras y destruyeron semáforos, y la Policía respondió con gases lacrimógenos al final de una marcha el viernes de sectores obreros y populares contra un proyecto de reformas a la seguridad social que incrementan las edades de jubilación. Los violentos incidentes se produjeron en una plaza del centro de la capital y aledaña a la Asamblea Nacional, donde se discuten las reformas en segundo debate.
Imágenes de la televisión mostraron a varias personas heridas, una de ellas sangraba en la cabeza al ser impactada al parecer por una piedra.
La Policía antimotines que rodeaba el legislativo lanzó gases y realizó algunas detenciones, se informó.
La marcha se celebró en el marco de una huelga indefinida que comenzaron el viernes decenas de organizaciones populares y sindicales, de la industria de la construcción, del sector magisterial y de salud, entre otras. Ellos demandan el retiro de las reformas.
Pero la Asamblea Nacional, dominada por diputados oficialistas, continuó el caldeado debate de las reformas, con las que el gobierno de Martín Torrijos dice que busca resolver una grave crisis financiera de la Caja de Seguro Social.
La huelga, convocada el jueves por el Frente Nacional de Defensa a la Seguridad Social, afectó los trabajos en proyectos de construcción en la capital y paralizó las actividades en hospitales públicos. Los educadores de escuelas estatales también acataron el llamado.
Unas 50 organizaciones populares y sindicales integran el Frente, cuya medida de presión no fue respaldada, empero, por otras agrupaciones obreras, ni por los gremios empresariales. El transporte público y las actividades comerciales se dieron regularmente.
Pero el coordinador del Frente, Andrés Rodríguez, dijo que la convocatoria había "sido un éxito, con todas nuestras organizaciones apoyando la huelga y otras estaban en alerta". El Frente cuestiona duramente a la Asamblea Nacional y pide que cualquier reforma vaya a un referéndum, algo que parece difícil a estas alturas.
El vicepresidente y canciller Samuel Lewis Navarro señaló que "decir que el Congreso no tiene legitimidad y llamar a una huelga a menos que se retire el proyecto solo marca el radicalismo de estos grupos que no han recurrido a las instancias correspondientes para expresar sus ideas".
"Un retiro de las propuestas no es realista", agregó a corresponsales extranjeros.
Durante la jornada se registraron esporádicos cierres de calles, y por un momento se produjo temor entre los panameños ante informes errados de que trabajadores de la refinería de petróleo se unirían a la huelga. Los conductores abarrotaron las gasolineras para abastecerse.
Por la tarde, una marcha de más de 10 mil personas, organizada por el Frente, llegó hasta la plaza 5 de mayo, aledaña a la Asamblea Nacional, que estaba rodeada por centenares de policías antidisturbios.
El líder del sindicato de la construcción, Genaro López, dijo que "no aceptamos el aumento de las edades de jubilación y de las cotizaciones porque estamos en un país con inestabilidad laboral. Muchos no podrán pensionarse".
Al anochecer, algunos de los grupos de manifestantes que quedaron en la plaza lanzaron objetos a la policía y ésta terminó dispersándolos con gases.
El gobierno argumenta que el proyecto busca "salvar" el sistema de pensiones, pero muchos panameños lo objetan.
De aprobarse esas medidas, las mujeres se jubilarán a los 62 años, en lugar de 57 como es actualmente. Y los hombres lo harán a los 65 años, actualmente se retiran a los 62. También aumentarán el número de cuotas requeridas para la pensión de 180 a 300, entre el 2007 y el 2010.