LONDRES, Inglaterra, junio 1, 2005.- Un juez británico ordenó este miércoles extraditar a España a un marroquí sospechoso de estar relacionado con los ataques terroristas del 11 de septiembre. El juez de distrito Timothy Workman falló que la extradición no violaría los derechos del sospechoso Farid Hilali.
Hilali fue identificado el año pasado por el juez español Baltasar Garzón como un co-conspirador en los ataques a Estados Unidos, pero sus abogados argumentan que las autoridades capturaron al hombre equivocado.
Los fiscales españoles afirman que Hilali, de 36 años, tenía vínculos con una célula de Al Qaeda en Madrid que ayudó a planear los atentados del 2001 al Centro Mundial de Comercio (WTC) y al Pentágono.
Las autoridades españolas que analizaron las grabaciones de varias llamadas telefónicas efectuadas en agosto del 2001 entre el presunto cabecilla de la célula en Madrid, Imad Edin Barakat Yarkas, y otra persona dicen que identificaron a Hilali como el que telefoneó.
En una de las conversaciones se deduce que la llamada vino de Londres y la voz afirma que había "entrado al campo de aviación" y que iba a "torcerle el pescuezo al pájaro", en aparente referencia al águila calva, símbolo nacional de Estados Unidos.
Al que llamaba sólo se le conocía por su nombre en clave de Shakur antes de que el juez Garzón lo identificara como Hilali.
Durante una serie de audiencias de extradición en la Corte de Magistrados de Bow Street en Londres, los abogados de Hilali argumentaron que si éste era enviado a España podría enfrentar un largo período de detención previa al juicio y quedar en riesgo de ser torturado por ser un árabe.
Sin embargo, el juez Workman dijo que no había "evidencia convincente" para respaldar ese argumento.
Hilali dispone de siete días para apelar la decisión ante la Corte Suprema de Gran Bretaña.