PANAMA, Panamá, jun. 1, 2005.- Millares de panameños, muchos vestidos de negro en señal de luto, marcharon el miércoles en oposición a las reformas a la seguridad social que fueron ratificadas como ley por el presidente Martín Torrijos. Las medidas fueron aprobadas la medianoche del martes y Torrijos las sancionó el miércoles, pese al anuncio de la marcha de protesta por parte de un frente de organizaciones populares y sindicales que aglutina a obreros de la construcción, maestros y médicos públicos.
Trabajadores, estudiantes, políticos de oposición de la capital y de las provincias del interior marcharon varios kilómetros hasta una plaza cercana a la presidencia de la República, que estaba fuertemente custodiada por la policía.
Se estima que es la marcha más grande hasta ahora en oposición a las reformas, que entre otras aumenta la edad para la jubilación.
Horas antes, Torrijos sancionó el paquete de unas 180 reformas a la ley orgánica de la Caja de Seguro Social. "Ahora sí están garantizadas las pensiones", manifestó el gobernante.
"Ha sido una jornada difícil", agregó Torrijos, que a raíz de las reformas, enfrenta protestas callejeras y una huelga de obreros de la construcción, maestros y médicos públicos.
"Sabíamos de antemano que no había manera de satisfacer a todos", explicó.
El Frente por la Defensa de la Seguridad Social, que repudia las reformas, argumenta que con las modificaciones a los panameños se les hará mucho más difícil cumplir con los requisitos para optar por una jubilación.
Pero Torrijos reiteró que su reforma era esencial para evitar la quiebra de la institución de servicio social, en la que cotizan unos 700 mil trabajadores y sirve a unos 165 mil jubilados.
"Podríamos haber continuado un diálogo por muchos años, pero hubiéramos terminado de dialogar con mucha nostalgia de una institución que quebró mientras conversábamos", agregó Torrijos en la casa presidencial.
El gobierno argumenta que heredó la entidad con un déficit actuarial de 3 mil millones de dólares, que se incrementa a razón de 700 mil dólares por día.
Los puntos más polémicos de las reformas son los que aumentan los aportes mensuales de los trabajadores y las edades para poder acogerse a la pensión de retiro.
A las mujeres se les incrementa de 57 a 60 años, mientras que a los hombres de 62 a 65, entre el 2007 al 2015.
También se aumentan en ese período el número de cuotas mensuales requeridas para jubilarse, de 180 a 300.
En la marcha algunos manifestantes se vistieron de ancianos llevando bastones y con ropas que representaban esqueletos. Otros llevaban un ataúd negro con la foto de Torrijos. Los detractores calificaron las reformas como un "proyecto de la muerte".
Un grupo de manifestantes de la provincia de Darién, fronteriza con Colombia y la más pobre del país, caminó con una pancarta en que se leía "Darién presente. No a las reformas de la muerte".