BAGDAD, Irak, jun. 1, 2005.- Al menos doce supuestos insurgentes han muerto y cerca de noventa han sido detenidos durante los últimos tres días de la operación antiterrorista "relámpago", la más amplia lanzada por las autoridades iraquíes desde la caída de Saddam Hussein. Según un comunicado divulgado este miércoles, los doce activistas muertos perdieron la vida en un tiroteo con la Policía en el barrio bagdadí de Al Ameriya, en el oeste de la capital.
En la misma acción fueron arrestados 30 sospechosos que al parecer trataban de asaltar la sede de la Dirección General para la Lucha contra los Delitos Graves, dependiente del Ministerio iraquí de Interior.
En la nota también se informa de que unidades de las fuerzas de seguridad iraquíes que participan en el operativo lograron desactivar cuatro coches bomba, detener a cinco presuntos terroristas y desmantelar un arsenal de armas cerca de un escuela primaria del barrio de Al Daura, en el sur de la capital.
Un segundo arsenal con varios proyectiles de mortero, cohetes ligeros clase katiushka y lanzagranadas tipo ARPG, fue hallado en el barrio de Al Gazaliya, al oeste de Bagdad.
El ministerio iraquí de Interior informó, además, del arresto en los últimos días de 44 rebeldes en la localidad de Al Madaen, a unos 50 kilómetros al sureste de Bagdad, y en los suburbios bagdadíes de Al Gazaliya, Al Horreya y Al Amel.
La fuente precisa que a los detenidos se les incautó armas de diferente tipo y aparatos de comunicación.
En la operación "relámpago", iniciada la semana pasada, participan más de 40 mil efectivos de las nuevas fuerzas de seguridad iraquíes, por primera vez sin el apoyo reconocido de las tropas estadounidenses.