ROMA, Italia, jun. 6, 2005.- Benedicto XVI criticó este lunes las distintas "formas de disolución del matrimonio", entre las que citó el "pseudo-matrimonio de personas del mismo sexo", y afirmó que son expresiones de una "libertad anárquica" que suplanta a la verdadera liberación del hombre. En un discurso pronunciado en la inauguración del Congreso Diocesano sobre la Familia, en la basílica romana de San Juan de Letrán, el Papa insistió en que el matrimonio como institución no es una "injerencia" de la autoridad, sino "una exigencia intrínseca del pacto del amor conyugal".
"Las distintas formas de disolución del matrimonio, desde las uniones libres y el 'matrimonio de prueba', hasta el pseudo-matrimonio de personas del mismo sexo", son expresiones de una "libertad anárquica, que se hace pasar de forma errónea por auténtica liberación del hombre", señaló.
El Pontífice subrayó que "tal pseudo-libertad se basa en una trivialización del cuerpo, que inevitablemente incluye la trivialización del hombre".
Ello, continuó, implica que el cuerpo se convierta en algo secundario desde el punto de vista humano, "fuera del auténtico ser y dignidad de la persona humana".
También se pronunció en defensa de la vida y contra el aborto, al señalar que es "contrario al amor humano, a la vocación profunda del hombre y la mujer, cerrar de forma sistemática la propia unión al don de la vida, y aún más suprimir o mermar la vida que nace".
Benedicto XVI recalcó que la familia es "una realidad humana fundamental" y advirtió de que en la actualidad está expuesta a "múltiples dificultades y amenazas", por lo que tiene "una especial necesidad de ser evangelizada y respaldada de forma concreta".
En su discurso, que fue interrumpido en una decena de ocasiones por los aplausos de los presentes, el Papa agradeció a las familias cristianas su esfuerzo para "intentar superar el relativismo", especialmente en la defensa de la vida "desde su concepción hasta su fin natural".
Concluyó su mensaje con un llamado para reafirmar "el valor único e insustituible de la familia basada en el matrimonio, y la necesidad de medidas legislativas y administrativas que respalden a las familias en la tarea, esencial para nuestro futuro común, de engendrar y educar a los hijos”.