LA PAZ, Bolivia, jun. 8, 2005.-Los bloqueos de carreteras y la ocupación de campos petroleros prosiguieron este miércoles en Bolivia, en medio del temor a que las protestas se extiendan mañana, jueves, a Sucre, donde el Congreso analizará la renuncia del presidente Carlos Mesa. Los campesinos incrementaron la cantidad de puntos cortados en las carreteras hasta superar los 120, consolidando el aislamiento de seis de las nueve capitales de departamento, inclusive la ciudad de Sucre, la capital constitucional de Bolivia, que sólo dispone de una vía abierta hacia el sureste.
En el Oriente, los agricultores ocuparon tres campos operados por la compañía hispano argentina Repsol-YPF y un pequeño pozo petrolero, lo cual provocó suspensión de operaciones en el lugar y la producción de entre 2 mil 600 y 3 mil barriles de petróleo diarios.
En esa región, están bajo el control de sindicatos campesinos desde el viernes tres campos del British Petroleum, que, de igual forma, dejaron de producir entre mil 500 y mil 700 barriles diarios.
Esto secunda las protestas que realizan en La Paz desde hace casi un mes otros sectores sociales que exigen una Asamblea Constituyente y la nacionalización de los hidrocarburos.
En La Paz, la sede gubernamental vivió este miércoles una nueva jornada de movilizaciones de campesinos, transportistas y maestros, aunque con menor intensidad a las registradas en la víspera, que se saldaron con varios heridos y más de medio centenar de detenidos que fueron liberados por la Policía.
El comandante de la Policía, David Aramayo, alertó sobre la existencia de supuestos planes de los sectores movilizados para radicalizar sus protestas y atentar contra instalaciones militares y del gobierno.
La crisis obligó al gobierno a decretar el adelantamiento de vacaciones invernales para estudiantes en todo el país desde el miércoles.
Pese al pedido de la Iglesia Católica y del gobierno para que los sectores en conflicto se llamen a tregua para "pacificar el país", los dirigentes de las protestas indicaron que no las levantarán.
CRECE RECHAZO A QUE VACA DÍEZ ASUMA PRESIDENCIA
Acusaciones de abrir las puertas a una "guerra civil" recayeron sobre el titular del Congreso por su supuesto interés de quedarse en la presidencia de la nación si el Poder Legislativo acepta el jueves la renuncia de Carlos Mesa.
Las demandas generalizadas insisten en que tanto el presidente del Congreso y del Senado, Hormando Vaca Díez, como el titular de la Cámara de Diputados, Mario Cossío, den paso a la presidencia de Bolivia al primer magistrado de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez.
Sin embargo, a Vaca Díez, como líder del Congreso, le correspondería constitucionalmente asumir la primera magistratura, si la renuncia de Mesa es aceptada.
Al pedido de Mesa el martes, quien reclamó a Vaca Díez "desprendimiento" para renunciar a la posibilidad de acceder a la presidencia, se sumaron dirigentes políticos encabezados por el líder cocalero Evo Morales, quien señaló que "si Hormando asume la presidencia (su decisión) propiciaría una guerra civil".
Morales y el máximo dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos, Román Loayza, instaron a los campesinos de los zonas aledañas a Sucre a movilizarse mañana a esa ciudad donde el Congreso considerará la dimisión de Mesa.
Según Loayza, el objetivo del traslado de los campesinos a la capital boliviana será " impedir la posesión de Hormando Vaca Díez como presidente". En igual sentido se manifestó el dirigente vecinal de El Alto, Abel Mamani.
De aceptar tanto Vaca Díez como Cossío dar un paso al costado, Rodríguez asumiría la jefatura de estado para llamar a elecciones generales en alrededor de 150 días.
ALERTAN POR DESABASTO DE ALIMENTOS, MEDICINAS Y COMBUSTIBLE
Los hospitales de La Paz y El Alto no tienen ya gas para cocinar y disponen de alimentos para cinco días como máximo, informó este miércoles el jefe de la delegación regional de la Cruz Roja para Bolivia, Perú y Ecuador, Philippe Gaillard.
Gaillard se mostró preocupado por la situación de esas dos ciudades bolivianas, que están paralizadas por bloqueos, protestas callejeras y huelgas desde hace varias semanas, y opinó que es necesaria una "tregua humanitaria" para abastecer a los sectores más pobres.
Según la Cruz Roja y organizaciones de salud locales, las reservas actuales de alimentos en los hospitales pueden durar entre tres y cinco días.
Además, ya no hay gas para cocinar, porque la planta de abastecimiento que surte a los hospitales por conductos fue cerrada por un grupo de campesinos en el altiplano.
El oxígeno durará cinco días como máximo, aunque el hospital Materno Infantil, situado en La Paz, posee un generador propio para cubrir emergencias.
La provisión de medicamentos alcanza para diez días y para un máximo de 200 heridos diarios, según el alto funcionario de la Cruz Roja, quien confió en que no se llegue a esa cifra, pues eso significaría que se desató la guerra civil, agregó.
En cuanto a las ambulancias tienen reserva máxima de combustibles para cinco días, concluyó el representante de la Cruz Roja.