CRACOVIA, Polonia, jun. 8, 2005.- El secretario privado de Juan Pablo II defendió el miércoles su decisión de no quemar los papeles del difunto Papa, tal como ordenaba éste en su testamento, diciendo que le había dado "mano libre" para disponer de esos documentos. El arzobispo Stanislaw Dziwisz dijo en su primera conferencia de prensa desde su nombramiento como arzobispo de Cracovia que le emocionaba trabajar en la diócesis de Juan Pablo.
Dziwisz, que fue el secretario privado de Juan Pablo durante casi 27 años en El Vaticano, reconoció recientemente que no había quemado las notas personales del Pontífice, a pesar de que éste pedía en su testamento que lo hiciera.
"El santo padre me dio mano libre en la materia", dijo Dziwisz.
"Es mi responsabilidad decidir qué se conserva. Y no creo que se deba quemar o destruir nada. Creo que esto pertenece a la Iglesia, la sociedad y la cultura en general".
Dziwisz llegó el martes en una visita privada a su país. Tomará su nuevo puesto el 27 de agosto.