Respetará Ejército boliviano cambio presidencial



por: Redacción
Fuente: Agencias




Fuerzas Armadas bolivianas afirman que ‘tratarán de actuar con serenidad para evitar derramamiento de sangre’. Respetarán sucesión presidencial, dicen






LA PAZ, Bolivia, jun. 9, 2005.- El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Bolivia, almirante Luis Aranda Granados, garantizó este jueves que el Ejército respetará todas las acciones, dentro del marco legal, para la inminente sucesión presidencial.

En conferencia de prensa, Aranda Granados pidió este jueves una "tregua y paz social" a las autoridades y a los sectores movilizados para superar la crisis que provocó la renuncia, a principios de esta semana, del presidente boliviano Carlos Mesa.

"Hay un riesgo de enfrentamiento entre bolivianos, pero la guerra civil es un término demasiado duro que significaría violencia extrema, manejo de armamento de alto poder, enfrentamiento entre poblaciones armadas que no va pasar", dijo Aranda.

El almirante Aranda Granados dijo que los militares respetarán las decisiones que adopte el Congreso en la ciudad de Sucre y "podemos descartar cualquier intervención militar en estos hechos" por la condición de "no deliberantes" de las Fuerzas Armadas.

El pleno del Congreso tiene previsto reunirse este jueves en la sureña ciudad de Sucre, capital constitucional de Bolivia, para analizar si aceptan la carta de renuncia que presentó Mesa el pasado lunes en medio de una creciente agitación social.

Miles de campesinos, obreros y mineros llegaron hasta Sucre para exigir la salida de Mesa y de los titulares del Senado, Hormando Vaca Díez, y de la Cámara de Diputados, Mario Cossío, para que asuma el Ejecutivo el presidente de la Corte Suprema, Eduardo Rodríguez.

“TRATAREMOS DE ACTUAR CON SERENIDAD”

Acerca de la posibilidad de que el nuevo Gobierno ordene la participación del Ejército en la represión de las protestas que hasta ahora están a cargo de la policía, Aranda sostuvo que la actuación militar se ceñirá a la ley.

Aranda Granados dijo que mientras no se rompa el orden constitucional, las Fuerzas Armadas sólo cumplirán su rol de seguridad.

"Trataremos en todo momento de actuar con serenidad y profesionalismo para evitar enfrentamientos y derramamiento de sangre. Queremos seguir los lineamientos del gobierno que sea legítimamente elegido", manifestó.

El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas atenuó de esa forma la inquietud que hay en Bolivia sobre el rol de los militares ante la crisis social y política, al indicar que serán respetuosos de la institucionalidad y de los lineamientos democráticos.

Insistió en que se respetará una nueva sucesión constitucional o cualquier decisión que asuma el poder político, en el marco de la Constitución Política del Estado.

El almirante Aranda Granados señaló que las guarniciones militares se encuentran acuarteladas y en estado de alerta permanente ante una posible convulsión social que se pudiera presentar en la sede de gobierno.


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