BRUSELAS, Bélgica, jun. 9, 2005.- El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, sugirió hoy, jueves, que no hay alternativa al centro de detención de la base estadounidense de Guantánamo en Cuba, en respuesta a las crecientes voces en Estados Unidos que piden su cierre. "Se nos vienen muchas preguntas a la mente, porque si se cierra ¿a dónde iríamos?" dijo Rumsfeld al ser preguntado en una rueda de prensa sobre unas declaraciones del presidente George W. Bush en las que no excluyó el cierre del centro, en el que se acusa a los Estados Unidos de violar los derechos humanos de los presos.
Rumsfeld, quien asiste en Bruselas a una reunión de dos días de ministros de Defensa de la OTAN, recalcó que "nuestra meta no es retener a esas personas, sino mantenerlas lejos de las calles para que no maten a más gente".
El secretario de Defensa explicó que de los entre 70 mil y 80 mil detenidos en relación con actividades terroristas desde los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, sobre todo en Afganistán y en Irak, "la gran mayoría ha sido puesta en libertad".
"Hemos entregado a muchos de ellos a sus lugares de origen cuando hemos podido negociar con el país en cuestión que recibirían un trato humano y apropiado", subrayó.
Pero explicó que aunque los Estados Unidos "estarían encantados de dejar marchar a algunos", tanto Irak como Afganistán carecen de las cárceles adecuadas o del sistema judicial necesarios para procesarlos y recluirlos.
Consultado sobre el cierre de Guantánamo, Bush admitió en una entrevista ofrecida el miércoles a la cadena de televisión Fox News que "estamos explorando todas las alternativas".
Sin embargo, rechazó las acusaciones de malos tratos en Guantánamo y calificó de "absurda" la denuncia de que el lugar se haya convertido en un "gulag".
El campo de prisioneros fue inaugurado en enero de 2002, dentro de la guerra contra el terrorismo lanzada por el Gobierno de Bush a raíz de los atentados del 11 de septiembre de 2001.