WASHINGTON, Estados Unidos, jun. 9, 2005.- El Gobierno de Estados Unidos anunció este jueves su apoyo al actual director de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, para que siga en su puesto un tercer mandato. En su rueda de prensa diaria, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, indicó hoy que Estados Unidos ha retirado las objeciones que había puesto hasta ahora a la reelección de ElBaradei y votará a favor de un tercer mandato del experto egipcio.
"Si la votación (de los países miembros del AIEA) se celebrara hoy, el doctor ElBaradei seguiría al frente del organismo. Y nosotros nos sumamos a ese consenso", afirmó McCormack.
"Tenemos muchas ganas de colaborar con él para el fortalecimiento y puesta en práctica del Tratado de No Proliferación" (TNP), indicó el portavoz.
La decisión se anuncia después de una reunión de media hora mantenida en Washington entre la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y ElBaradei.
En unas declaraciones el pasado miércoles, Rice había apuntado que Washington condicionaría su apoyo a la posición de ElBaradei sobre el programa nuclear iraní.
El Gobierno de Estados Unidos considera que ese programa tiene fines militares, algo que Teherán niega, y amenaza con llevar a la República Islámica ante el Consejo de Seguridad de la ONU para posibles sanciones si no dan fruto las conversaciones entre Irán y la Unión Europea para poner fin a esas actividades.
Según explicó McCormack, "la AIEA tiene un papel central que desempeñar en las investigaciones y el análisis de información de esas investigaciones para supervisar que Irán cumple sus obligaciones bajo el TNP, y los compromisos hechos a la UE".
"La AIEA es serio en este trabajo y lo apoyamos en sus esfuerzos, que esperamos que continúen", agregó McCormack.
Hasta ahora, Washington se oponía a la continuidad de ElBaradei, con el argumento de que los dirigentes de los organismos multilaterales sólo deberían permanecer en sus cargos un máximo de dos mandatos.
Pero en los últimos días, el Gobierno de Estados Unidos había venido dando a entender gradualmente un cambio de opinión, después de constatar que no contaba con el apoyo de otros países para un posible relevo al frente de la AIEA.