LUSBY, Estados Unidos, jun. 22, 2005.- El presidente George W. Bush pidió el miércoles la construcción de más plantas nucleares en Estados Unidos al tiempo que exhortó al Congreso a aprobar un proyecto de ley sobre energía, aunque reconoció que incluso cuando lo firme no bajarán al corto plazo los precios de la gasolina. Bush promueve la energía nuclear para reducir el uso de combustibles fósiles, petróleo, gas natural y carbón.
"Ha llegado el momento de que este país comience a construir de nuevo plantas nucleares", dijo Bush, y destacó que aunque Estados Unidos obtiene el 20% de su electricidad de reactores nucleares, Francia satisface el 78% de sus necesidades eléctricas con esa fuente de energía.
Aunque el discurso de Bush estuvo centrado en la energía, habló además de los temores económicos como los problemas que afectan a la Seguridad Social, el seguro profesional de los médicos, enseñanza, reducciones fiscales permanentes y el comercio. Con ello, la Casa Blanca intenta llamar la atención de los legisladores sobre la seguridad económica de los estadounidenses, así como la seguridad nacional y la guerra contra el terrorismo.
"Pese a que las estadísticas son buenas, el país sigue teniendo preocupaciones y temores", reconoció el mandatario.
"No obstante, no nos dormimos en los laureles, avanzamos agresivamente con una política económica en pro del crecimiento y de los trabajadores que realce la seguridad económica de este país".
Bush visitó la planta nuclear regentada por la firma Constellation Energy Group Inc.