PANAMÁ, Panamá, jun. 22.- El presidente de Panamá, Martín Torrijos, instaló este miércoles el diálogo para buscar una salida al conflicto por la reforma a la Caja de Seguridad Social (CSS), aunque la huelga y las protestas continúan. El Frente Nacional por la Defensa de la Seguridad Social (FRENADESSO) mantiene desde hace casi un mes las protestas callejeras en demanda de la derogación o la suspensión de la reforma a la CSS.
Poco antes de comenzar el diálogo, la Policía Nacional (PN) desalojó violentamente a estudiantes universitarios, maestros y obreros que protestaron en la avenida Transístmica de la capital panameña y en las ciudades centrales de Santiago y Penonomé.
Una veintena de manifestantes fueron detenidos y dos resultaron heridos en Santiago, de igual forma hubo protestas en otros sectores de la capital y en Colón (Caribe), según informó la prensa.
El presidente Torrijos, reafirmó hoy su anuncio de ayer, martes, de que no se reglamentará la nueva ley de la CSS hasta que concluya este proceso, que tiene 90 días para lograr un acuerdo que será enviado al Parlamento para su aprobación.
Reiteró que en el diálogo se podrán reformar "todos los aspectos de la ley", incluidos los "paramétricos" (aumentos de edad de jubilación, cuota obrero-patronal y de años de cotización para jubilarse), los más rechazados por el FRENADESSO y otros sectores.
El mandatario sostuvo que, al no reglamentar la reforma a la CSS, "para todos los efectos prácticos se logra la suspensión de la ley por los 90 días que debe durar este diálogo".
El FRENADESSO, que estaba reunido simultáneamente a la instalación del diálogo, rechazó el mensaje de Torrijos y reiteró que mantendrá la huelga y las protestas.
"Ese es un monólogo", declaró a la prensa el coordinador del Frente, Andrés Rodríguez, en alusión al diálogo, y demandó que el Gobierno "entre en sensatez" y deje "la soberbia y la prepotencia".
El Frente, formado por medio centenar de sindicatos y gremios, rechazó incorporarse al diálogo porque el gobierno lo convocó por separado a sus principales organizaciones, y porque tampoco suspendió la reforma, vigente desde el pasado 2 de junio.
Torrijos tampoco atendió el llamado de la Iglesia Católica, que le suplicó "humildemente" suspender la reforma antes del diálogo.
En el diálogo nacional actúa como facilitador el Consejo de Rectores de las 15 universidades estatales y privadas panameñas, y como observadores la Conferencia Episcopal de Panamá (católica) y el Comité Ecuménico Nacional.
Entre los participantes en el diálogo están el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) y sus gremios afiliados, la Confederación de Jubilados, el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CONATO) y la Federación de Asociaciones Profesionales de Panamá (FEDAP).
La reforma a la CSS eleva gradualmente la edad de jubilación, de 57 a 60 años en las mujeres y de 62 a 65 años en los hombres, entre 2007 y 2015.
También aumenta las cuotas de trabajadores y empresas entre 2006 y 2010, la primera del 7.25 al 9 por ciento de sus salarios y la segunda del 10,75 al 13,25 por ciento, e incrementa de 180 a 300 las cuotas acumuladas para poder jubilarse.